El modo tradicional de vida de la sierra se refleja en colecciones etnográficas conservadas en Vilar y Seceda Dos pequeños museos creados por iniciativa particular permiten a los visitantes de O Courel conocer una buena parte del patrimonio etnográfico de las poblaciones de la sierra. Uno de ellos se encuentra en el pueblo de Vilar, conocido por el castro restaurado que hay en sus proximidades. El otro fue habilitado en el local de la antigua cantina de Seceda, un pueblo que destaca por la riqueza de su arquitectura popular. El modo tradicional de vida de O Courel se ve aquí reflejado en un sinfín de objetos cargados de historia.
05 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El pequeño museo etnográfico de Vilar está ubicado desde 1999 en la planta baja de uno los edificios situados en el centro de la aldea. Su creador, Juan Sánchez Rodríguez, de 59 años, ha pasado mucho tiempo reuniendo una gran variedad de utensilios que han formado parte de la vida doméstica tradicional de los pueblos de la sierra, así como herramientas y aperos de labranza. Los fondos del museo proceden en su mayor parte de las viviendas del mismo pueblo de Vilar, entre ellas la de Juan Sánchez. Algunos de estos objetos necesitaron pasar por una laboriosa restauración antes de ser mostrados al público, que fue ejecutada por el propietario de la colección. Una de las mayores piezas del museo es un antiguo telar al que todavía hay que incorporarle algunos elementos para que quede totalmente restaurado. Muchas de las herramientas que aquí se guardan están relacionadas con tareas tradicionales que han caído en desuso, como las empleadas en la elaboración del lino: rastrelo, peine, roca, fuxo, tascón, ripio, canilleira.... También abundan los útiles empleados en diversas faenas agrícolas, desde el mallo al arado romano, pasando por los bandoxos utilizados para sacar la piel a las castañas o los yugos de múltiples modelos y tamaños. La coleccción incluye asimismo candiles de aceite, carburo y petróleo, planchas, molinillos, romanas, utensilios de cocina y otros muchos objetos de uso diario que permiten reconstruir hasta en sus menores detalles la vida cotidiana que conocieron las poblaciones de O Courel hasta hace algunos años.
