El progreso del sector agrícola en la comarca pasa por eliminar las viejas estructuras e introducir mejoras La agricultura sigue siendo un sector muy marcado por las estructuras de producción más tradicionales. Este rasgo dificulta, en muchas ocasiones, el progreso de este campo productivo. Es por ello que la supervivencia de las explotaciones agrarias pasa por la adaptación a los nuevos sistemas. La profesionalización, la mecanización del campo y la sistemas de comercialización más y mejor organizados se aventuran como condiciones imprescindibles para la economía agraria del futuro. Para conseguirlo, desde las instituciones se perfila la que se cree la solución óptima: la concentración parcelaria.
03 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Una producción agrícola dirigida básicamente hacia el autoconsumo, una excesiva parcelación del terreno en el que resulta complicado introducir maquinarias y una población envejecida son los lastres con los que, todavía hoy, convive el sector agrario de la comarca y, en general, de toda Galicia. Modificar este panorama y conseguir una agricultura más moderna y profesional es en este momento el objetivo de las instituciones y de la población que vive del sector. Para ello se considera esencial la concentración parcelaria. Los responsables administrativos han optado por este sistema como el idóneo para conseguir la mejora de las explotaciones. En este sentido, se considera que sólo mediante la posesión de parcelas extensas y concentradas se podrá posibilitar la mecanización y mejorar el rendimiento de la tierra. De este modo, también, se conseguiría aumentar el número de población joven que se dedique a estas actividades. De hecho, uno de los problemas de la agricultura es que está mayoritariamente en manos de gente mayor, más reacia a introducir novedades en sus explotaciones. La incorporación de gente joven favorecería, por lo tanto, la introducción de las nuevas técnicas de invernaderon y de cultivos. Desde la cámara agraria aseguran que, en los últimos tiempos, se está viviendo un repunte de jóvenes agricultores, lo que se traduce en la subida de la nueva horticultura. Esto se ve favorecido, además, por las ayudas que las administraciones conceden a este tipo de iniciativas. Por ahora, sin embargo, este proceso es insuficiente para que se haga perceptible en los rendimientos agrícolas. Asociacionismo Los expertos hablan también de una mejora en los sistemas de comercialización como una condición previa para el crecimiento del sector. Para ello se cree que lo ideal sería que los productores optasen por el asociacionismo y el cooperativismo. Y apuntan, también, que sería positivo para la comarca la aparición de alguna pequeña industria transformadora.
