El nuevo y gran radar de la Aemet en Galicia, listo tras tres años de obras

Santiago Garrido Rial
S. G. Rial CARBALLO / LA VOZ

SOCIEDAD

El radar está situado en lo alto del monte Cedeira, en la parroquia de Rodís, en Cerceda
El radar está situado en lo alto del monte Cedeira, en la parroquia de Rodís, en Cerceda ANA GARCÍA

Ubicado en Cerceda, analizará sobre todo las precipitaciones, en cantidad e intensidad

09 mar 2026 . Actualizado a las 17:58 h.

En lo alto del monte Cerdeira, en la parroquia de Rodís, en Cerceda, a 595 metros de altitud, se yergue una majestuosa y reluciente torre de 44 metros coronada por una cúpula asentada en una gran base cilíndrica. No pasa inadvertida ni a decenas de kilómetros, como antes tampoco lo estaba la chimenea de la central térmica, situada cerca y ya desaparecida. Este es ahora el gran punto de referencia visual de la zona, superando en altura a un pequeño enjambre de antenas que tiene justo al lado.

Esta gran torre es un radar meteorológico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el que tiene en Galicia y prestará servicio en todo el noroeste. Sustituye al anterior, que medía más o menos la mitad y esas antenas vecinas interferían en su radio de acción. Ahora ha crecido y, como un baobab, ya es el ejemplar más grande de este curioso bosque de emisiones electromagnéticas, desde donde hay unas espectaculares vistas a una parte importante de la provincia de A Coruña, incluidas muchas aproximaciones de aviones que aterrizan en Santiago y A Coruña.

Este radar es mayor y mejor que el anterior, que se montó en 1992 y se fue quedando obsoleto, y para eso se ha precisado de una inversión de algo más de 2,2 millones de euros, con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno, con fondos europeos liberados para hacer frente a las consecuencias de la pandemia. El Concello de Cerceda concedió licencia hace cuatro años, y en el 2023 empezaron las obras, que se han demorado más de lo previsto. La idea, como señala un portavoz de la Aemet, es inaugurarlo finalmente a finales de este mes, y como mucho a principios del que viene, en caso de que no se resuelvan unos inconvenientes surgidos a última hora.

ANA GARCÍA

¿Qué hace relevante a este radar? Es la única instalación de este tipo en Galicia de la Aemet (MeteoGalicia también posee uno de características similares), que tiene otro muy parecido en Asturias, y otros dos en Castilla y León, en Palencia y en Salamanca. Además, la agencia intercambia información radar con Portugal.

Esta instalación meteorológica, explica un responsable técnico, básicamente ve precipitación (lluvia, nieve, granizo) y es capaz de obtener datos de cantidad e intensidad de precipitación, pero con la ayuda imprescindible de los datos medidos en estaciones en tierra mediante pluviómetros. En estos últimos tres años no ha habido nada, así que en su ausencia se puede usar información de satélites, aunque el radar aporta mucha mejor estimación. Cuando esté activo, dentro de pocas semanas, su radio de acción superará los 200 kilómetros, con lo que controlará toda la lluvia que caiga sobre Galicia y más allá.

ANA GARCÍA

Es curioso que, durante los tiempos de la obra civil, fueron precisamente las malas condiciones climáticas las que provocaron un retraso en los plazos previstos, por no poder ejecutar los trabajos. Los equipos tecnológicos se adquirieron a la multinacional finlandesa Vaisala Weather Radars. Y la operativa es de un sistema de medición de radiación electromagnética en el espectro de microondas, enfocado a las áreas de precipitación. Un pulso electromagnético alcanza el blanco (el agua), regresa y procesa los datos de esas bandas de precipitación: dónde llueve, qué tipo de precipitación es (lluvia convencional, nieve, granizo), a qué velocidad se desplaza, hacia dónde... Todo, en tiempo real, y así se puede saber dónde va a llover en un corto período.