Este coruñés lleva veinte años en el Silicon Valley, los últimos cuatro trabajando para Qualcomm, donde es el reponsable de la unidad que diseña los chips de wifi y Bluetooth que utilizan los móviles Android
04 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Nacido en 1975 en A Coruña, Chano Gómez se fue a vivir a Valencia con siete años y allí se graduó después como ingeniero de telecomunicaciones. Desde hace dos décadas vive en Estados Unidos, donde ha trabajado para varias compañías de semiconductores (DS2, Marvell, MaxLinear, View) hasta recalar en una de las Big Tech, Qualcomm. Hablamos con él durante el Mobile World Congress de Barcelona.
¿En qué consiste su trabajo dentro de Qualcomm?
Soy responsable de la unidad de negocio que diseña los chips de wifi y Bluetooth que se utilizan en los teléfonos móviles Android. Esas mismas tecnologías luego se reutilizan en otros sectores, como el de los automóviles, el mercado de electrónica de consumo, robots o cualquier otro producto que utilice tecnología de Qualcomm que necesite conectividad de wifi o bluetooth.
¿Un procesador de un móvil vale también para un coche?
Sí, porque el mercado de móviles es el que tiene el volumen más alto y también el que suele adoptar tecnologías antes que el resto de la industria. Cuando sale un nuevo estándar, como Wi-Fi 7 o Wi-Fi 8, primero se adopta en el mercado de móviles, que es el más competitivo, y luego tiende a aparecer en otros al cabo de unos años.
La conectividad es uno de los pilares de la industria móvil, ni los dispositivos ni las redes se sostienen sin capacidad de proceso.
Efectivamente. Una de las cosas que hacemos en mi equipo es asegurarnos de que en cada generación de chips somos capaces de aumentar la velocidad y la fiabilidad de la conexión que consigues en tu teléfono. Por ejemplo, en un entorno como este, en el Mobile World Congress, donde tienes decenas de miles de personas, todas usando aparatos a la vez, el espectro está muy congestionado y todo el mundo quiere usar internet al mismo tiempo. Lo que hacemos es añadir tecnologías en los chips que permiten que seas capaz de transmitir datos incluso en entornos muy difíciles como este y aumentar la eficiencia; es decir, conseguir que todo el mundo tenga los megabits por segundo que necesita para poder conectarse.
¿Qué tipo de tecnologías concretamente añadís a los chips?
Por ejemplo, una de las tecnologías que precisamente estamos lanzando esta semana es que sea capaz de utilizar más antenas. Si coges un teléfono normal de los últimos diez años, aunque tú no lo veas hay un montón de antenas alrededor del terminal. Dos de ellas se utilizan para wifi. Siempre tienes dos antenas para poder transmitir datos, de manera que, aunque bloquees el teléfono con una mano, te queda otra antena. El chip que hemos lanzado utiliza cuatro antenas. De esa manera consigues, primero, transmitir cuatro veces más datos; y además es más fiable, independientemente de cómo sujetas el teléfono. Eso es lo que hace que consigamos transmitir datos más rápido, que te puedas conectar más lejos. Por ejemplo, si estás en tu casa, a lo mejor tienes un rúter de wifi en el salón y quieres irte al jardín, y con un móvil más antiguo puede que no funcione, pero con un móvil que utilice el nuevo chip que estamos lanzando consigues conectarte sin ningún problema.
La IA está en dispositivos cada vez más pequeños. La industria está a punto de lograr procesadores de dos nanómetros.
Los chips se están haciendo más pequeños continuamente, es una cuestión de eficiencia: a medida que se alcanzan procesos de fabricación más pequeños, como dos nanómetros o incluso menos, los aparatos utilizan menos energía y además son capaces de hacer cálculos más rápido. Así consigues que los modelos de inteligencia artificial más avanzados sean capaces de funcionar en cualquier aparato, como tu teléfono, un colgante o cualquier otro tipo de dispositivo.
Estamos avanzando ya hacia el Wi-Fi 8. ¿Va a suponer un cambio importante?
En las versiones anteriores, cada vez que pasabas del Wi-Fi 4 al 5, o del 5 al 6, siempre de manera natural había un aumento de la velocidad, porque el estándar aumentaba las frecuencias que se pueden utilizar para transmisión, o cambiaba las modulaciones que se pueden utilizar para transmitir más datos. WiFi 8 no trae eso directamente, trae otras mejoras en temas de fiabilidad cuando estás conectado muy lejos; o que cuando te conectas a un punto de acceso y luego te mueves a otro punto de acceso, puedas hacerlo muy rápido. En los chips de clientes de teléfono, como el Wi-Fi 8 por sí mismo no aumenta la velocidad, lo hemos hecho a base de añadir antenas. Con lo cual, la gente que utilice teléfonos móviles con el Wi-Fi 8 de Qualcomm va a tener una velocidad de conexión el doble de rápido que las anteriores con Wi-Fi 7. Eso es algo específico de Qualcomm.
Lo que sí se prevé que sea disruptivo es el 6G. Porque el 5G ya estaba maduro antes de la explosión de la inteligencia artificial, pero el 6G se ha desarrollado pensando en la IA.
Correcto. El 6G y en general todo este tipo de tecnologías se han diseñado ya con la asunción de que la inteligencia artificial va a ser crucial a todos los niveles. La manera en que lo suelo analizar es: hay aplicaciones nuevas de inteligencia artificial que van a requerir muchísima más transmisión de datos y latencias muy bajas para que la experiencia del usuario sea buena. Y eso motiva la manera en que 6G, WiFi 8 u otras tecnologías están diseñadas. Pero luego está el caso contrario, que es cómo la inteligencia artificial hace que las conexiones inalámbricas funcionen mejor. Por ejemplo, nosotros en los chips de wifi, y creo que en el 6G es similar, utilizamos un montón de inteligencia artificial para entender lo que está pasando alrededor del usuario. Por ejemplo, los teléfonos son capaces de analizar las ondas de radio que recibimos de alrededor, para entender qué es lo que está pasando, entender el contexto, por ejemplo, qué otros dispositivos están cerca de ti. Tu teléfono será capaz de detectar que aquí hay otro teléfono, o un altavoz, o una televisión. Y cuando tú te comuniques con inteligencia artificial y le digas «apaga la luz», el teléfono sabrá que esta luz está aquí al lado, o ha medido la distancia usando inteligencia artificial, con lo cual será capaz de entenderte mejor. La comunicación entre el usuario y los dispositivos será mucho más fluida, porque el teléfono estará utilizando inteligencia artificial para entender el contexto físico de tu alrededor, entender qué es lo que está pasando.
Hay dos cosas que me están llamando la atención en este Mobile. Por un lado, ya no se habla tanto de la era de la IA, sino de la era de los agentes de IA.
Sí. Hace dos o tres años, cuando surgió ChatGPT, la manera de interactuar con ese tipo de inteligencia artificial era que tú le hacías una pregunta y ella te respondía de una manera que parecía casi humana, pero se limitaba solamente a responderte. La inteligencia artificial con agentes no es solo que te de información, sino que actúe. Que tú le des instrucciones, por ejemplo, estoy planeando un viaje a tal ciudad, con tantas personas, y me gustaría hacer estas actividades; y la inteligencia artificial, con esa información y conectándose con otros servidores, te sugiera un viaje, lo planifique e incluso se comunique con la agencia de viajes para hacerte la reserva. Que actúe en tu nombre y te simplifique tareas, de manera que no las hagas tú manualmente. Es actuar en el mundo real y hacer cosas en nombre del usuario.
¿Para eso qué es más importante, que la IA se ejecute en el propio dispositivo o la capacidad de acceder a la nube?
Ambas. Este tipo de soluciones, de manera natural, van a utilizar los recursos que sean más eficientes en cada momento. Por ejemplo, si tú quieres que el sistema responda muy rápido y que utilice información sobre ti, lo mejor es que funcione en tu dispositivo. Porque tiene acceso a tu correo, tu calendario, tus preferencias. Pero hay ciertas cosas que a lo mejor requieren acceso a la nube. Lo importante es tener muchísima capacidad de proceso en el propio dispositivo, tener una conexión muy buena a internet, bien con 6G, bien con Wifi 8, y luego el acceso a la nube. Yo creo que los sistemas se van a mover automáticamente de uno a otro.
Y la otra cosa que sorprende es el tema de los robots, especialmente los humanoides, que están por todas partes. Ya no son solo los brazos robóticos que usa la industria, como la automoción.
Claro. Los chips que necesitas para uno de esos robots humanoides son muy parecidos a los que hacen falta, por ejemplo, en aplicaciones como coches inteligentes, porque necesitas muchísima capacidad de cálculo, cámaras, sensores para entender lo que hay alrededor; y la capacidad den cálculo tiene que ser local, en el propio robot, para poder reaccionar rápido a lo que está pasando. Qualcomm ha lanzado un montón de productos en esta área y pensamos que va a tener muchísima evolución.
¿Es un nicho de negocio que va a llegar a la sociedad a medio plazo o todavía está verde?
Yo creo que la robótica va a tener mucho impacto en nuestra sociedad. ¿Cuál es el formato exacto? ¿Van a ser robots humanoides, robots tipo Roomba o algo intermedio? Lo veremos en los próximos años. Lo que sabemos es que todos van a necesitar tecnologías muy parecidas, muchísima capacidad de proceso local y muchísima conectividad.
Usted se formó en Valencia, pero pronto dio el salto al otro lado del charco. ¿No hay oportunidades aquí en Europa? ¿Estamos tan atrasados como se dice?
No, de hecho la primera vez que me fui a Estados Unidos estaba trabajando para una empresa de semiconductores valenciana. Y precisamente porque teníamos clientes en Estados Unidos y en Norteamérica, decidimos abrir una oficina en California, en Silicon Valley, y así es como empecé mi carrera allí.
En Galicia va a salir este año la primera generación de graduados en inteligencia artificial.
Yo creo que es muy importante. He oído comentarios de gente diciendo que con los avances en inteligencia artificial ya no va a hacer falta ingenieros, informáticos o programadores. Yo creo que va a ser al contrario. Va a haber más demanda, lo que pasa es que el tipo de trabajo que hacen va a ser diferente. Antes la gente tenía que dedicarse mucho a programar a bajo nivel, y ahora van a utilizar herramientas a las que tú le das la información de lo que quieres, estructurada correctamente, y ellas producen el software. Pero vas a seguir necesitando gente con los conocimientos fundamentales para poder controlar esas herramientas. Pero sí, me parece muy buena noticia que se esté fomentando la educación en inteligencia artificial porque va a ser clave. La profesión de todo lo desarrollado con software va a ser muy diferente de lo que era hace diez años.
¿Qué importancia tiene la formación humanística para un experto en IA?
Es fundamental. A medida que la tecnología se infiltra en más áreas de nuestra vida, tienes más gente interactuando con esa tecnología, con lo cual es fundamental el factor de cómo las personas y las máquinas interactúan, que no siempre es evidente. Y es muy importante que los ingenieros tengan esa formación en el lado humano a la hora de desarrollar esta tecnología.