Los «influencers» también estarán sometidos al derecho de rectificación

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Félix Bolaños, ministro de Justicia
Félix Bolaños, ministro de Justicia ZIPI ARAGON | EFE

Los falsos desnudos generados con IA supondrán un delito contra el honor

13 ene 2026 . Actualizado a las 19:56 h.

Los «usuarios relevantes» de las redes sociales, es decir, aquellos que tengan más de 100.000 seguidores en una sola plataforma o más de 200.000 entre todas, tendrán la misma consideración que los medios de comunicación tradicionales a efectos del derecho de rectificación. Cualquier persona que se sienta afectada por una información que considere falsa o inexacta podrá pedir que se rectifique y el influencer en cuestión deberá habilitar un mecanismo gratuito, accesible y visible para enviar las solicitudes. «Por tanto, desinformadores habituales dedicados al bulo de manera diaria estarán afectados por esta ley del derecho a la rectificación, y los ciudadanos podrán ejercer el derecho a la rectificación, aunque no sean un medio de comunicación y sean simplemente personas que se dedican a las redes sociales», dijo ayer el ministro de Justicia, Félix Bolaños, después de que el Gobierno aprobase el proyecto de ley que va a enviar al Congreso.

Bolaños enmarcó el cambio de esta ley, que data de 1984, en su Plan de Acción por la Democracia, y se mostró convencido de que debería recibir un apoyo masivo en el Parlamento, algo que está por ver dada la polarización política existente.

El nuevo texto fija un plazo de 10 días para pedir la rectificación en los medios tradicionales y de 20 en los digitales y las redes. Podrán ejercer este derecho también los menores con la «madurez necesaria» y todos los mayores de 16 años. Por los fallecidos podrán reclamar sus ascendientes, descendientes, hermanos, parejas o quienes hayan dejado designados. Además, no será necesario, como hasta ahora, dirigir la queja expresamente al director del medio y se simplifican los trámites para recurrir a la vía judicial en caso de que no se atienda la rectificación.

El Consejo de Ministros de ayer también aprobó el anteproyecto de ley orgánica de protección del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, vigente desde 1982. Aquí los principales cambios implican que la difusión sin consentimiento de falsos desnudos generados con IA, conocidos como deepfakes, será considerada un delito contra el derecho al honor. Y no solo eso. También estará vetado cualquier uso sin autorización de la imagen o la voz de una persona que haya sido creada, simulada o manipulada. Únicamente hay algunas excepciones relativas a las personas con proyección pública para preservar la libertad creativa y de expresión.

Testamento

Cualquier ciudadano podrá reflejar en el testamento la negativa a que su imagen y su voz, una vez muerto, sean utilizadas con fines publicitarios o comerciales. Y compartir imágenes en una red social no implicará que terceros puedan usarlas en otras redes o canales de difusión.

Además, los criminales no podrán beneficiarse de ningún modo por participar en una serie, película o cualquier obra sobre crímenes reales relativa a sus actos. No se trata solo de remuneración económica. Tampoco podrán ganar proyección personal alguna, porque se considera una forma de revictimizar a los afectados. Las indemnizaciones por daño moral no podrán ser simbólicas. El órgano judicial en cuestión deberá ponderar la gravedad de la intromisión y cuantificarla. Ya no servirá la clásica indemnización testimonial de un euro. Y si el agredido así lo quiere, la sentencia se publicará en el BOE.

El cambio legal, que todavía deberá pasar de nuevo por el Consejo de Ministros, necesita de apoyos parlamentarios que no está claro que el Gobierno pueda conseguir.