En Nochebuena triunfan los encargos y en Fin de Año los paquetes hoteleros
21 dic 2025 . Actualizado a las 22:19 h.«El día 24 entraré a trabajar a las tres de la madrugada». Alejandro Méndez calienta motores para su época favorita. «Es un estrés, pero me encanta». Al frente de Os Cachivaches de Lugo, estos días recibe llamadas de clientes que repiten de un año a otro. «En Nochebuena sale mucho marisco. Solo de centollo hacemos 400 kilos», explica a solo unas horas de cerrar pedidos para sus fieles a los que incluso les hace el menú a medida. «Si es para cuatro, les recomiendo algo frío, como un micuit de pato, centollo, camarón o almejas a la marinera. Después, algo caliente para que la persona que se encargue pueda comer los platos fríos mientras acaba esa última preparación».
Méndez percibe que la Nochevieja ya es más informal. «Mucha gente cena entre amigos, también parejas solas...no es tan exclusivo, por decirlo de alguna forma. La opción en muchas ocasiones es un entrante y arroz, todo más informal».
Para más de 70 familias
En otro punto de Galicia, como el Florida de Boiro, se pasan el día cogiendo el teléfono. «En Noiteboa saen de aquí pratos para 70 familias. Son clientes fieis», explica Jesús Iglesias. Se refiere a vieiras, almejas a la marinera, buey de mar, pero también bacalao o parrillada de pescado, «que se vende moito». Eso sí, nota que el precio del marisco duele. «Este ano non ten xeito. Cando encargan, xa os aviso. Non pode chegar un cliente e atopar que as cigalas están a 80 euros o quilo».
Con todo, se lo toman tan en serio que el 24 de diciembre no cierran hasta las 22.00 horas. «Sempre invitamos a unha ronda aos clientes. É o noso agradecemento», explica.
Cadenas de alimentación
Aunque el marisco sigue siendo el rey, en alimentación crece la tendencia de comprarlo ya cocido. «Desde el 2019 tenemos ‘Cocina in Situ', nuestra selección de comida preparada especial para Navidad. Esta propuesta se caracteriza por la comida y la variedad de platos, que combinan opciones tradicionales con otras más innovadoras». Hay entrantes, platos principales y postres. Los clientes pueden formar su menú completo. «Ante la demanda del año pasado, hemos aumentado el número de platos, con novedades como los jamoncitos de cochinillo o la vieira gallega», dice el equipo de Vegalsa-Eroski.
¿A qué obedece el bum de los platos preparados? Cecilia Méndez, que dirige el Grupo de Investigación de Sociología de la Alimentación de la Universidad de Oviedo, no duda. «Debemos tener en cuenta el cambio en el papel de las abuelas, que siguen aglutinando a la familia, concentrando a los miembros del grupo, pero ya no cocinan. Lo que implica que ha cambiado ese perfil. Ya no son las amas de casa, ocupadas de cuidar de hijos y marido. Las abuelas actuales están jubiladas de algún tipo de empleo y no van a trabajar cocinando para un grupo numeroso, quieren disfrutar como los demás sin realizar un esfuerzo extraordinario de gestión doméstica».
Con todo listo
La despedida del año significa para muchos hotel. «Creamos un ambiente de magia e ilusión, con luces que despiertan la alegría de todos», dice Mar Picado, adjunta a la dirección de A quinta da auga, uno de esos alojamientos donde se respira Navidad. «No entendemos las fiestas sin algunas familias. Repiten año tras año y nos hace muchísima ilusión». Su paquete se adquiere normalmente con alojamiento. «Así lo recomendamos. Coronamos todo con un brunch de inicio de año absolutamente increíble». Durante la noche, una cena de gala con seis platos, maridaje, música en directo, uvas y dj. En Nochebuena también tienen oferta. «El 24 empezamos tímidamente, pero ahora ya no se diferencia de otras fechas».
A día de hoy tienen casi todas las fechas reservadas, «siempre se termina el aforo unos días antes. Seguimos siendo bastante del último momento».
Anosa taberna de Corrubedo ya tiene reservadas 15 de sus 23 habitaciones para el 31 de diciembre. Se trata de una oferta con el Hotel Alda, de la misma localidad. Y eso que es el primer año que ofertan cena, fiesta y alojamiento. «Todo sale por 149 euros. Vienen familias que viven fuera y no caben en una casa. Además, si echas cuentas. ¿Cuánto nos gastamos en casa en Navidad? La cifra es similar», dice Loli Regueira, del equipo de marketing digital.
«Recibimos encargos de panetone desde finales de octubre»
Pastelero hasta la médula, las preparaciones de Pablo Morales cambiaron el estándar de calidad de los dulces que se consumen en A Coruña, pero también en el resto de Galicia. Estos días es imposible verle en las tiendas de Habaziro. «No salgo del obrador, no quiero ni venir por aquí». En sus vitrinas hay turrones que parecen oro, pasteles y árboles de chocolate, pero el campeón de las fiestas es el panetone. «Recibimos encargos desde finales de octubre», explica el maestro pastelero. Como «producto de moda», triunfa el de tres chocolates. «Lleva pasta de cacao inyectada en la masa, cobertura blanca, leche y negra y además va bañado». En estas fiestas, encargarlo es obligatorio, junto con el de pistacho o el de caramelo y frutas, también con mucha demanda. «A la gente le tiran para atrás, por ejemplo, las pasas, pero si son de verdad o la fruta confitada es buena, la gente dice: ‘¡es que no es lo mismo!'». Morales defiende así la pastelería artesanal y hecha con mimo. «Se nota que hemos refinado nuestro gusto. La gente valora lo bueno. Los pasteleros fuimos los primeros en esforzarnos. Es similar a la corriente que se vivió en la cocina. Ya no vale un cruasán cualquiera», dice sobre otro de sus productos estrella.
Con todo, «el bebé Habaziro» de las próximas semanas es el roscón de Reyes. «Hemos comido roscones muy malos. Ahora, o estás a la altura o te quedas atrás». Las reservas las cierran 48 horas antes. «Hay mucha gente que viene en el día. ¡Que no se enfaden si no quedan!».