Rosalía y el feminismo: por qué no se significa con el movimiento, pero sí con las ideas

G.V. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Rosalía, durante la promoción de «Lux» en Buenos Aires
Rosalía, durante la promoción de «Lux» en Buenos Aires STRINGER | EFE

La artista catalana volvía a ser centro de la polémica hace unos días tras asegurar en una entrevista que no se considera «lo suficientemente perfecta como para estar dentro del ismo»

17 dic 2025 . Actualizado a las 13:46 h.

No hay aparición pública de Rosalía que no cause sensación. Desde el lanzamiento de Lux, pasando por demandadísima gira que incluye escenarios españoles o sus entrevistas en las que no duda en cantar a capela éxitos como La perla. Precisamente ha sido en una entrevista donde ha dejado de contentar a todos y todas. Son muchas las voces que se plantean si las ideas feministas que ha llevado a gala desde sus inicios no eran tal.

La polémica surge por una reciente conversación en Radio 3 Extra, un especial en el que la creadora de Motomami o Berghain compartió las claves de su cuarto álbum de estudio, en el que marca un giro a su carrera, adentrándose en un territorio más introspectivo, donde la espiritualidad, la luz y la transformación personal son sus grandes ejes. 

Durante esa conversación, la artista reflexionaba sobre las referencias a la mística femenina en Lux, entre ellas Juana de Arco, Santa Rosa de Lima, Santa Teresa de Jesús u Olga de Kiev y ahí surge la frase de la polémica. «Me rodeo de ideas femeninas. No me considero lo suficientemente perfecta como para estar dentro del ismo, pero sí me inspiran», aseguró. ¿Por qué Rosalía no se definió como feminista? Muchas voces en las redes sociales la acusan de haberse adaptado a las necesidades del mercado. Un mercado que hace mucho que es global. 

«Esto se llama tibieza para no perder dinero», decía una usuaria en respuesta al vídeo de RNE. «Harta de gente cobarde», añadía otra. «Una genia del marketing. Supo aprovechar la ola del reguetón hace unos años, y ahora el conservadurismo actual». Y así cientos de comentarios que, en algunos casos, recordaban otra de las polémicas en las que se vio envuelta recientemente por no posicionarse con la masacre de Palestina y optar por el silencio. «Te pones de perfil», señalaban. «Me duele que el silencio se interprete como una toma de partido», aclaraba días después.

En la música

Lo cierto es que Rosalía nunca se ha declarado feminista de viva voz, pero sí lo ha hecho con su música. Con las ideas, pero no con el movimiento. Su obra está claramente significada con ese ismo en el que no se quiso incluir. 

En El Mal querer, la catalana se inspiró en la novela medieval Roman de flamenca, que fue prohibida en su momento por tratar temas como el sexo, el maltrato o la rebeldía desde la perspectiva femenina.

El siguiente álbum, Motomami, «exploraba los temas que importan hoy en día en el feminismo, usando dos perspectivas: la «Moto» (la fuerza, la agresividad y lo público) y la «Mami» (la vulnerabilidad, la creación y lo íntimo)», explicaba hace unos días Lola Costa, profesora de Ciencias de la Información de la UOC.

En cuanto a Lux, Rosalía ha querido mostrar una exaltación de la mística femenina que expresa a través del «contraste entre lo terrenal (como el single Berghain o la canción dardo La Perla), y lo místico, con los temas que dedica a la mística y compositora alemana Hildegard de Bingen, a Juana de Arco (en francés), a Sun Bu’er (en chino) y a Olga de Kiev (en ucraniano)».

Desde luego, si algo ha conseguido Rosalía es que los temas de conversación giren en torno a su creación musical y no a su papel como mujer. Muchos recordaban en redes estos días una entrevista para su canal de Tik Tok en 2023, en la que la catalana reivindicaba que la industria musical aún tenía «muchas cosas que hacer» para «impulsar y acompañar» a las mujeres artistas. 

Por eso, si como dicen, se «rodea de ideas feministas», ¿qué falta o que la compromete para no comulgar con el movimiento?.