Quién es Belén Moldes, la viguesa que ha entrado a «Gran Hermano 20» como concursante
SOCIEDAD
La gallega de 41 años, que desciende de una familia de empresarios y cuyos padres pusieron en marcha el hotel O'Pazo de Vigo, se define como una mujer disfrutona, energética y muy intensa
07 nov 2025 . Actualizado a las 16:22 h.Gran Hermano 20 ha abierto las puertas de su recién estrenada casa en Tres Cantos, y entre sus 20 nuevos inquilinos —tantos como ediciones lleva el reality— hay presencia gallega, la de la viguesa Belén Moldes García, que se enteró en directo de su elección como concursante oficial del programa de Telecinco.
Como hizo en la edición anterior, el concurso decidió este año mantener su casting abierto hasta el último momento, y muchos de los candidatos se congregaron a las puertas de la casa, donde se montó una feria de atracciones para la ocasión. La revelación de la viguesa como participante corrió a cargo de Payasín, un personaje ya mítico del programa. El bufón se puso a explotar globos hasta que, tras ellos, empezó a flotar uno con la cara de Belén, que corrió emocionada a hablar con Nagore Robles. «Me presenté en tu edición», le dijo a la colaboradora, que participó en GH 11. «Casi somos compañeras, pero entraron Pilarita y su hija —también gallegas— y me robaron el puesto», bromeó.
Esta era la segunda vez que Belén Moldes se presentaba al casting oficial de Gran Hermano, y ahora, nueve ediciones después, por fin lo ha conseguido. «Estoy emocionadísima», le dijo a la copresentadora de la gala inicial, aunque reconociendo que ya tenía un presentimiento. «Intuía que entraba», aseguró.
«¡Viva Vigo!», gritó la concursante parafraseando las habituales palabras del alcalde de la ciudad, Abel Caballero. Aunque en la actualidad no vive en la ciudad olívica, sino en Barcelona, donde vive desde hace tres años. «Me fui allí por amor, por Rubén, que es gallego también», ha contado la viguesa de 41 años sobre su nueva vida en el otro extremo de la Península, hasta el punto de considerarse ya «adoptada catalana». «Pero mi tierra también es Vigo», ha destacado.
La nueva gallega que se suma a la nómina de concursantes de Gran Hermano se dedica al sector de la moda, con ropa diseñada por ella misma y centrada en tallas inclusivas, que van desde la 34 a la 52 en su tienda online BSShop by Bel Moldes. «Cada una tenemos nuestro cuerpo, nuestras curvas, y hay que potenciarlas», ha asegurado en su vídeo de presentación, «me encanta potenciar las curvas de otras chicas y quitarles complejos». Y es, además de empresaria, también modelo curvy. «Me encanta serlo», ha destacado.
La nueva concursante, que estudió en colegio Mariano de Vigo, viene de una familia de empresarios, concretamente de la familia fundadora de la compañía pontevedresa Moldes, puesta en marcha en 1967 por Victoriano Moldes Ruibal con el primer frigorífico industrial de la ciudad del Lérez, cuyo crecimiento propició la creación de otras empresas de alimentación, como Cash & Carry y la creación de los Supermercados Moldes —que pasaron a formar parte de la red de Froiz cuando esta los adquirió en el 2014—. La familia todavía es propietaria del frigorífico original, donde elaboran productos congelados tanto de su firma propia, La Marina, como para las propias de los supermercados.
Los padres de la joven que acaba de entrar en Gran Hermano, Benigno Moldes y su mujer Regina, son conocidos también por haber puesto en marcha en Vigo el conocido Hotel O'Pazo. Sus hijas, Sandra y Belén, se hicieron cargo de la gestión del establecimiento hotelero, y ya tuvieron su paso por televisión, en el programa Este hotel es un infierno, conducido por Kike Sarasola, en el que el hostelero descubría que los problemas de gestión del establecimiento situado a unos minutos del parque de Castrelos se debían, en buena medida, al fallecimiento de Regina, su madre, que les impidió durante años avanzar. El emotivo programa terminaba con ternura.
En cuanto a su carácter, y visto su entusiasmo y verborrea en su interacción con Nagore Robles, que llegó a cortarla por falta de tiempo, la gallega promete no pasar desapercibida. «Mi corazón es puro, y lo vivo todo muy intensamente», se ha definido. «Quiero fluir y disfrutar, soy muy disfrutona, una mujer energética, con mucha potencia y mucha intensidad».
Se ha confesado muy enamorada de su pareja, Rubén, y, antes de entrar en la casa, les ha mandado un saludo a sus familiares, los que están y los que ya no. Un beso al cielo, mamá, dijo antes de salir corriendo hacia la que será su vivienda en las próximas semanas, o meses, si consigue permanecer en el concurso hasta el final.
El resto de concursantes: un militar, una activista, un jugador de póker o una profesa católica
En esta edición, hay un poco de todo, como viene siendo habitual. Hay perfiles de todo tipo, algunos que ya lo sabían de antemano y otros que lo descubrieron en la propia gala de estreno.
- Mamadou, 22 años. Barcelona. Fue el primero en conocerse oficialmente, ya que se anunció en la rueda de prensa previa. Es un administrativo comercial de Renfe de Granollers que se define como sensible y alegre, pero también un desastre.
- Joon, 32 años. Madrid. El concursante de ascendencia coreana fue uno de los participantes de Uno de GH20, un reality emitido por Mediaset Infinity en el que se elegía a una persona para entrar en la casa. Él fue el elegido.
- Cristian, 33 años, Madrid. El feriante fue otro de los participantes del reality previo. Y, aunque no fue elegido como tal, sí ha entrado en el oasis de la nueva vivienda, una especie de limbo en el que convivirá con otros aspirantes.
- Aroa, 22 años. Málaga. la asesora comercial fue la primera en entrar, y lo descubrió también en directo. Al igual que Belén, también tenía esa intuición. «Todo lo que sé es gracias a mi abuela», ha dicho.
- Jonay, 32 años. Las Palmas de Gran Canaria. Gran amante de los animales, el jefe de sala de un bingo empezó su concurso vestido como uno, ya que desde su entrada hasta casi el final del primer programa estuvo vestido como un loro gigante, sin posibilidad de contar nada.
- Desirée, 31 años. Jerez de la Frontera. Es impulsiva, fiestera, y acudió al concurso en compañía de su amiga y socia Rocío. Aunque, cuando estaban ya a las puertas, le dijeron que solo entraba una de ellas, Desirée, que accedió a la casa entre sollozos.
- Rocío, 30 años. Jerez de la Frontera. Como suele ser habitual en Gran Hermano, lo de que Rocío no entraba era un engaño. La joven pasó a formar parte de ese oasis en el que están varios concursantes, a la espera de entrar en la casa.
- Sofía, 26 años. Játiva. La creadora de contenido se define como «empoderada, independiente, ambiciosa y explosiva», además de muy posesiva como pareja, aunque no se considera tóxica. Se presentó al casting con su novia, Noah, aunque desconocía que también iba a entrar. Aunque entró en la casa, acabó yéndose al oasis junto a su novia.
- Noah. Játiva. La novia de Sofía. En plató lamentó no poder entrar con ella, y en ese momento Jorge Javier Vázquez le dio la noticia de que también entraba, aunque al oasis. Entre ella y sus compañeros en este espacio ajeno a la casa principal, decidieron expulsar a Sofía, de modo que la pareja estará ahora unida.
- Diego, 34 años. Madrid. El militar estuvo a punto de entrar a la vez que su hermano, con el que tiene muy mala relación. Finalmente, solo entró él, al negarse su hermano desde plató. Asegura que le gusta mucho seducir y que baila bachata.
- Paula, 27 años. Crevillente, Alicante. Muy creyente y activa en la iglesia de su localidad, tiene a su fe, a la vocación del matrimonio y a hacerse con el maletín como sus principales objetivos inmediatos.
- Aquilino, 31 años. Alicante. Ha luchado toda su vida contra los prejuicios y estereotipos que pesan sobre los gitanos, etnia a la que pertenece. Este graduado universitario se considera un activista y no duda en salir en defensa de todas las causas.
- Lorena, 23 años. Ciudad Real. Estudiante de moda que se define como muy fiestera y se siente identificada con Angelina Jolie. «Es una mujer con mucha presencia», dice.
- Raúl, 30 años. Soria. Es jugador profesional de póker e inversor en criptomonedas. Se define como ambicioso, algo que usará para conseguir el maletín.
- Almudena, 37 años. Tomelloso, Ciudad Real. Se quedó sin novio antes de entrar, ya que no le había contado que iba al concurso y lo dejaron cuando ella le comunicó la decisión de entrar en la casa. Oposita a guardia civil y asegura que tiene muy mal perder.
- Patricia, 34 años. Valencia. Ella ya está en el cuerpo de la Guardia Civil. Es mamá de mellizas y se define como una mujer muy segura.
- José Manuel, 24 años. Sevilla. Fue finalista de Míster España y se dedica a la venta de sofás. Está soltero, y aunque asegura que no es muy de ligar con chicas, sí se considera muy seductor.
- Edurne, 28 años, Barcelona. Tras pasar por un proceso de transición desde su infancia, ahora llega cargada de ganas de demostrar su brillo especial. «Allí donde voy llamo la atención», ha dicho. Tuvo una conexión especial con Íñigo desde el proceso de castings.
- Íñigo, 32 años. Vitoria. Este ingeniero asegura ser muy estricto consigo mismo y que tiene mucho carácter. Muchos lo definen, por esto, como un vasco rudo, pero él asegura que es un cachito de pan. Está soltero. O casi, porque considera que está casado con su perrita Bruma.