La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera alcanza el máximo histórico

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

El incremento sin precedentes de gases de efecto invernadero, debido también a los grandes incendios, mantendrá también el incremento de temperaturas en el planeta

15 oct 2025 . Actualizado a las 18:53 h.

Es una crónica anunciada, pero que se acaba de confirmar. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) acaba de anunciar en su último boletín que la atmósfera del planeta sufre la mayor concentración de gases de efecto invernadero, fundamentalmente dióxido de carbono, desde que existen registros. Nunca en la historia conocida se observó un aumento semejante de CO2, metano y óxido nitroso como el que se ha observado el pasado año. Es un récord que no solo se sustenta en las continuas emisiones humanas a la atmósfera, sino también al notable incremento de los incendios forestales y a una menor absorción de los gases de efecto invernadero por parte de sumideros naturales como el océano o los bosques. Esta esponja natural ha visto notablemente mitigada su capacidad de atrapar las emisiones.

El informe de la OMM se publica a pocas semanas del inicio en Belém (Brasil) de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 30). Los gobiernos deberían tomar nota si realmente se quiere frenar el cambio climático.

Las tasas de incremento del CO2 se han triplicado desde la década de 1960, y se constata una aceleración del ritmo de aumento medio anual, puesto que se ha pasado de 0,8 partes por millón (ppm) al año a 2,4 ppm al año en la década comprendida entre el 2011 y el 2020. Del 2023 al 2024, la concentración media mundial del CO2 aumentó en 3,5 ppm, el mayor incremento desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957.

«El calor retenido por el CO2 y otros gases de efecto invernadero sobrealimenta nuestro clima y multiplica los fenómenos meteorológicos extremos. En consecuencia, reducir las emisiones es esencial, no solo para nuestro clima, sino también para la seguridad de las economías y el bienestar de las comunidades», afirmó Ko Barrett, Secretaria General Adjunta de la OMM.

En cuanto al metano y al óxido nitroso, sus concentraciones también se dispararon hasta alcanzar niveles sin precedentes. Cabe recordar que estos dos gases ocupan, respectivamente, los lugares segundo y tercero entre los gases de efecto invernadero de larga duración relacionados con la actividad humana más abundantes en la atmósfera. 

 Cuando el boletín de la OMM se publicó por primera vez en el 2004, el promedio anual del CO2 medido por la red de estaciones de monitoreo de la Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG) de la OMM era de 377,1 ppm. En 2024, fue de 423,9 ppm.

Aproximadamente la mitad del volumen total del dióxido de carbono emitido cada año permanece en la atmósfera, mientras que el resto lo absorben los ecosistemas terrestres y los océanos del planeta. Sin embargo, este almacenamiento no es permanente. A medida que aumenta la temperatura mundial, los océanos absorben menos CO2, porque cuanto mayor es la temperatura, menor es la solubilidad de este gas. Tampoco puede obviarse la influencia de otros factores en los sumideros terrestres, como la posibilidad de sequías más persistentes.

Probablemente, el incremento sin precedentes observado entre el 2023 y el 2024 obedeció a las cuantiosas emisiones provocadas por los incendios forestales y a una menor absorción de CO2 por parte de la tierra y los océanos en el 2024, el año más cálido jamás registrado en un contexto marcado por un intenso episodio del fenómeno El Niño.

Durante los años en los que se produce un episodio de El Niño, las concentraciones de CO2 tienden a aumentar porque los sumideros terrestres de carbono pierden eficiencia a causa de la mayor sequedad de la vegetación y los incendios forestales, como ocurrió con la excepcional sequía y los incendios que castigaron la Amazonia y el sur de África en el 2024.

«Inquieta que los sumideros terrestres y oceánicos de CO2 sean cada vez menos eficaces, dado que ello aumentará la cantidad de CO2 que permanece en la atmósfera y acelerará el calentamiento global. El monitoreo sistemático y reforzado de los gases de efecto invernadero es fundamental para comprender estas retroalimentaciones», dijo Oksana Tarasova, funcionaria científica principal de la OMM.

Las emisiones actuales de CO2 a la atmósfera no solo afectan al clima que hoy experimenta el planeta, sino que sus repercusiones se dejarán sentir durante siglos debido a la prolongada persistencia de este gas en la atmósfera.