¿Afecta igual el calor a la salud de todos los españoles?

M. V. Sanmartín

SOCIEDAD

Un hombre trabajando en Ourense a 40 grados, en agosto del 2023.
Un hombre trabajando en Ourense a 40 grados, en agosto del 2023. Santi M. Amil

Sanidad adapta su semáforo de riesgo a las distintas vulnerabilidades personales

05 jun 2025 . Actualizado a las 20:14 h.

Desde el verano pasado, el Ministerio de Sanidad actualiza cada mañana su mapa de niveles de riesgo para la salud por calor, dividido en 182 zonas distintas. Para cada una de ellas, se ha calculado cuál es la temperatura umbral, es decir, a partir de la cual se observan aumentos significativos en las hospitalizaciones y en la mortalidad. Porque no son lo mismo 30 grados en Lugo que en Sevilla. El plan de este año incorpora a esta semáforo nuevas variables relacionadas con factores personales como la edad, las patologías sufridas y las condiciones sociolaborales.

«El calor nos afecta a todos, pero no a todos nos afecta de la misma manera — explicó este jueves la ministra, Mónica García—. No es lo mismo tener un parque arbolado cerca que estar rodeado de asfalto caliente y tejados de chapa, no es lo mismo sufrir 40 grados desde una oficina climatizada que repartiendo por la ciudad, no es lo mismo soportar altas temperaturas viviendo sola a los 85 años en un bloque sin ascensor que teniendo una red de apoyo, y no es lo mismo el rendimiento escolar de un niño que no ha podido dormir por la noche que el de aquellos que sí han podido descansar». Quienes viven en peores condiciones —casas mal aisladas, barrios poco arbolados— son los que más lo sufren. «Por eso el calor, que va por barrios, también va por clases. Depende del código postal en el que vivas te puede afectar más o menos», añadió.

El nuevo recurso del sistema de avisos de riesgo MeteoSalud —que se pueden consultar en la web de Sanidad— aterriza los tres niveles de riesgo en función de vulnerabilidades particulares. Así —tal y como detalló Héctor Tejero, responsable de Salud y Cambio Climático—, un nivel de riesgo rojo por calor supondrá un peligro moderado para la población general, un peligro elevado para los mayores de 65 años y los menores de esta edad enfermos o con rentas bajas, y un peligro extremo para los más mayores que además vivan solos, tengan bajos ingresos o padezcan alguna patología o trastorno degenerativo. «A mayor número de factores de riesgo, mayor vulnerabilidad».

En los últimos tres años se han producido casi 10.000 muertes en España atribuibles a las olas de calor: 4.813 en el 2022; 3.009, en el 2023; y 2.012, en el 2024. A esto hay que sumar un aumento del 10 % de las hospitalizaciones y un incremento del 7,4 % del riesgo de accidente laboral. «El calor extremo y las olas de calor ya están aquí y todo indica que van a seguir yendo a más. Y cada vez son más frecuentes y más intensas, cada vez duran más —contextualizó en rueda de prensa la titular sanitaria—. Cuando las temperaturas no dan tregua, ni de día ni de noche, el cuerpo humano no tiene tiempo para aclimatarse y recuperarse. Se sobrecarga, se agota, y eso en muchas personas puede traducirse en enfermedades graves e incluso en golpes de calor que pueden llegar a ser letales». Reducir el impacto del calor sobre la población, especialmente sobre los grupos más vulnerables, es el principal objetivo de este sistema de avisos y su reciente afinación. Las novedades de este año, indica el Ministerio, «facilitan su interpretación tanto para profesionales del ámbito sanitario y de protección civil como para instituciones y ciudadanos».

Cuánto nos afecta a cada uno el calor no solo depende de nuestras coordenadas; también influyen los factores de riesgo, abundó Héctor Tejero. Hay tres grandes grupo de riesgo

  • Personales: Lactantes y menores de cuatro años, personas mayores de 65 años, mujeres gestantes y personas a tratamiento farmacológico.
  • Sanitarios: Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o crónicas. Pacientes con trastornos mentales, de memoria, dificultades de comprensión o de orientación o poca autonomía en la vida cotidiana.
  • Ambientales, laborales o sociales: Personas que viven solas, sin hogar, con condiciones económicas desfavorables, migrantes, población con viviendas no bien aclimatadas o sin capacidad de regular la temperatura, con exposición excesiva al calor por razones laborales, deportivas o de ocio.

«Si tú tienes un mayor número de factores de riesgo acumulados, serás más vulnerable a la misma temperatura que si no los tienes», resumió el responsable de Salud y Cambio Climático.