El lanzamiento del cuarto satélite consolida la aventura espacial gallega

El Lume-1 de la Universidade de Vigo supondrá un avance en el control de incendios

Imagen del satélite Lume-1 enviado al espacio
Imagen del satélite Lume-1 enviado al espacio

vigo / la voz

Lo auguró el representante de la Agencia Espacial Europea hace casi siete años durante el lanzamiento del XaTcobeo, el primer satélite gallego que salió al espacio. «Esto puede ser el germen de una industria aeroespacial», dijo ante sus creadores de la Universidade de Vigo. Este jueves, el lanzamiento del cuarto, el Lume-1, demostró que no hay vuelta atrás y que la institución viguesa consolida la aventura espacial.

El nuevo satélite, culminación de año y medio de trabajo, forma parte del proyecto FireRS de lucha contra los incendios forestales, financiado por la Unión Europea con más de dos millones de euros. El principal objetivo es la detección temprana del fuego y proporcionar información en tiempo real a los servicios de emergencia. La misión fundamental del satélite es dar soporte de comunicación bidireccional a sensores de tierra que detectan fuego, desarrollados por el grupo Cima de la misma Universidade de Vigo. El proyecto se completa con una flota de vehículos aéreos no tripulados, diseñados en la Universidad de Oporto, y un centro de control para la gestión de la información.

Con los mismos nervios y la emoción que la primera vez, pero también con el bagaje que da la experiencia adquirida a lo largo de una década, los investigadores de la Agrupación Aeroespacial, 17 en total, se reunieron este jueves a las tres de la madrugada en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación para seguir en directo el lanzamiento a bordo de una nave Soyuz en la base rusa de Vostochny. «Todo fue según lo previsto, todo correcto, fantástico», comentó a mediodía Fernando Aguado, coordinador e investigador responsable del grupo de trabajo. A esa hora el satélite ya había pasado sobre Vigo, y la estación de control de la Escuela de Telecomunicación había verificado que todo marchaba según los previsto: batería cargada, antenas desplegadas, comandos en funcionamiento...

El Lume-1, de poco más de dos kilos de peso y unas dimensiones de 20 x 10 x 10 centímetros, estaba en órbita a unos 500 kilómetros de distancia. Cada hora y media da una vuelta completa a la tierra. Hubo aplausos y un segundo brindis por todos aquellos que hicieron posible este hecho histórico y por José Antonio Vilán, el vicerrector que en su día apostó por el sector aeroespacial, convaleciente aún de un sonado accidente ciclista.

«Es un sistema de comunicación que estará en todo momento a disposición de las autoridades encargadas de la lucha contra el fuego», destacó Aguado. Dejó la puerta abierta a la posibilidad de integrar nuevos satélites en esta red y vehículos autónomos dotados de sensores, que permitan incrementar aún más la eficacia del sistema. «En el futuro tendremos también capacidad de monitorización de aviones e, incluso, de monitorización del propio espectro, un bien tremendamente preciado en la actualidad», apuntó el coordinador. Para el próximo año está en proyecto el desarrollo de otros dos satélites en colaboración con instituciones y empresas.

El equipo de la Universidade de Vigo celebra el exitoso lanzamiento del cohete con el satélite
El equipo de la Universidade de Vigo celebra el exitoso lanzamiento del cohete con el satélite

El carácter multidisciplinar y didáctico del proyecto fue destacado por la vicerrectora de Investigación, Belén Rubio, al permitir a estudiantes de las ingenierías de Telecomunicación, Industriales e Informática seguir el proceso y plasmar sus conocimientos en algo real. Valoró la iniciativa como «un verdadero ejemplo de transferencia del conocimiento». El resultado es el nacimiento de una nueva empresa ligada a la universidad, la spin-off Alén Space, surgida de la propia Agrupación Espacial con el apoyo de la Axencia Galega de Innovación.

Uno de los cofundadores de este proyecto empresarial, Diego Nodal, participó en la creación de todos los satélites como alumno e investigador: «Fueron diez años de muchos esfuerzos en los que fuimos capaces de crear nuestro propio hueco en el mundo de los pequeños satélites». Hace apenas un mes Vigo acogió el New Space España, en el que se dieron cita las industrias más representativas del sector aeroespacial. La culminación de estos años de trabajo es la creación de Alén Space, que tiene como objetivo comercializar toda la tecnología desarrollada en el diseño de los satélites, algo en lo que ya trabaja.

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