Se vende por un euro el castillo de cuento de hadas de Ernesto de Hannover

Iago García
Iago García REDACCIÓN | LA VOZ

SOCIEDAD

AFP | JOCHEN LUEBKE

La fortaleza neogótica de Marienburg, en la Baja Sajonia alemana, ha sido cedida por esa ínfima cantidad por el príncipe Ernesto Augusto de Hannover al Ministerio de Ciencia y Cultura alemán. Tiene truco: Su rehabilitación costará 27 millones al erario público

03 dic 2018 . Actualizado a las 17:49 h.

Vivir como un rey en un castillo no sale barato. Y eso lo sabe bien Ernesto Augusto de Hannover, quien desde el 2004 ostenta el título de príncipe de la Casa de Welf (antigua Casa de Baviera y llamada en español de los Güelfos). A sus 35 años no le ha quedado más remedio que prescindir de la «joya de la corona» inmobiliaria de su dinastía: el Castillo de Marienburg ya no le pertenece. 

Ernesto Augusto de Hannover, jefe de la casa Güelfa, una de las dinastías más nobles de Alemania
Ernesto Augusto de Hannover, jefe de la casa Güelfa, una de las dinastías más nobles de Alemania EFE | Ernesto Arias

El inmueble, una belleza del neogótico, estaba en algunas zonas en estado ruinoso, era un frío e inmenso espacio sin calefacción y por todo ello el príncipe se hartó de los elevados costes que suponía su mantenimiento. Noble sí, «pero o castillo polo que vale», debió de pensar a la gallega antes de desprenderse de la que ha sido la residencia de verano de los Güelfos. Así, Ernesto de Hannover ha llegado a un acuerdo con el ministro de Ciencia y Cultura, Björn Thümler tras más de un lustro de arduas negociaciones. Se entrega Marienburg al Gobierno de Alemania por un solo euro. A cambio de esa venta simbólica, el Estado asume la reforma, estableciéndose una inversión pública de 27 millones de euros. 

  Abierto al público al terminar las obras

 Según ha explicado el ministro Thümler, de la CDU alemana (la Unión Cristianodemécrata de Merkel) al Frankfurter Allgemeine Zeitung; el acuerdo de compra supone que el castillo quede abierto al público tras su reforma haciendo que sus más de 1.700 piezas de interés histórico sean disfrutadas por alemanes y turistas. Todo el legado artístico-cultural lo asume una entidad benéfica presidida por el príncipe Ernesto de Hannover. El plan de visitas impulsado por la casa de Welf para intentar recaudar fondos y la venta de obras de arte no ha sido suficiente para mantener la propiedad en manos de la realeza.