Joaquín Lado, que dirige el área de endocrinología en un hospital de Texas, recibe un millón de euros de una fundación y otro de su centro de investigación
09 feb 2015 . Actualizado a las 08:01 h.El médico gallego Joaquín Lado (Ferrol, 1961) tiene a su nombre un cheque por valor de un millón de euros y otro por la misma cantidad a nombre del departamento que dirige en la Escuela de Medicina de la Texas Tech University Health Sciences Center, donde es catedrático de Medicina Interna y de Biología Celular y Bioquímica, además de responsable de la división de Endocrinología del hospital adscrito al centro universitario. Una de las ayudas fue concedida por la University Medical Center para apoyar su investigación en endocrinología. «É algo así -explica- como un premio que se dá a persoas relevantes para as dúas organizacións, a asistencial e a académica». La otra es una donación realizada por la fundación de una familia dedicada al negocio de la ropa y está dirigida a la promoción de la endocrinología y la diabetes en la región.
Lado llegó hace seis años a Texas procedente de la Facultad de Medicina de la Universidade de Santiago, donde tiene la plaza de catedrático en excedencia, y del hospital clínico de la ciudad, por lo que la financiación recibida supone un reconocimiento de Estados Unidos al trabajo realizado durante este tiempo, donde también creó la división de Endocrinología en el hospital en el que también trabaja.
«En Texas non había nada», apunta, a la vez que admite que las condiciones de trabajo son más duras que en Galicia. «Eu só levo a 6.000 pacientes, e penso que en España haberá moi poucos, por non dicir ningún, na mesma situación». Esta saturación le ha obligado a mermar su dedicación al laboratorio para entregarle más tiempo a la clínica, pero incluso así aún tiene tiempo para continuar con la investigación, que ha recibido un nuevo impulso con la financiación que acaba de recibir.
Su estudio se centra fundamentalmente en el efecto del síndrome eutiroideo enfermo, que provoca la alteración de las hormonas tiroideas, en pacientes que se encuentran en choque o shock séptico. Habitualmente los especialistas no le dan importancia a esta alteración, ya que la consideran como un cambio adaptativo del organismo, que incluso puede ser beneficioso, ante una enfermedad severa, por lo que no recibe tratamiento.
Hipotiroidismo
En cambio, Joaquín Lado plantea una hipótesis radicalmente opuesta. Su línea de trabajo apunta a que el hipotiroidismo inducido por el choque séptico juega un papel importante en la disfunción de miocardio, que provoca que el corazón no sea capaz de bombear ni de recibir suficiente sangre y que, cuando se produce, acaba con la vida de entre el 75 % y el 90 % de los pacientes ingresados. «Por iso nós -explica- entendemos que hai que tratar o hipertiroidismo xa dende o principio».
En su investigación, que en principio se aplicará en cerdos como modelo animal, intentarán determinar cuál es el mecanismo molecular que explique que el hipotiroidismo resulta perjudicial en pacientes hospitalizados con una enfermedad severa.
«Eu só levo a 6.000 pacientes, e penso que en España haberá poucos na mesma situación»
«Aínda non sei se vou regresar a Galicia cando acabe a excedencia»
A Joaquín Lado se le acaba la excedencia el próximo año. Deberá decidir, entonces, si regresa a Santiago para ejercer su cátedra en la Facultad de Medicina e incorporarse también al hospital clínico, donde fundó, junto con David Araújo, la Unidade de Enfermedades Tiroideas e Metabólicas. De momento aún no tiene claro su futuro.
«A verdade é que aínda non sei que vou facer, se vou voltar a Galicia. Cando chegue o momento terei que decidir», explica. Pese al trabajo, en Texas asegura encontrarse muy a gusto. «Estou moi contento -añade- porque sempre me trataron moi ben, e penso incluso que non se me pode tratar mellor, polo que lles estou moi agradecido. Os texanos teñen un gran respecto ao traballo e as persoas que traballan».
Si regresa a España es probable que pierda la financiación que acaba de recibir. En este caso el sistema americano es distinto, porque no recibe el millón de dólares directamente, sino los intereses que generan esa cantidad de forma indefinida.