En su último mensaje público como arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Jorge Bergoglio advirtió sobre «la destrucción del trabajo digno y la falta de futuro» que, asegura, se observa en la «sociedad contemporánea», donde «la miseria material y moral son moneda corriente».
En su carta para la Cuaresma, el pasado 10 de febrero, Bergoglio se refirió también a «la violencia que mata, que destruye familias, aviva guerras y conflictos», y con ella se está acostumbrando a convivir la sociedad.
En la misiva, el cardenal dijo: «Somos invitados a reconocer que algo no va bien en nosotros mismos, en la sociedad o en la Iglesia, a cambiar, a dar un viraje, a convertirnos». Y agregó: «Poco a poco nos acostumbramos a escuchar y a ver a través de los medios de comunicación la crónica negra de la sociedad contemporánea, presentada casi con un perverso regocijo, y también convivimos con la violencia que mata».
Por último, el arzobispo de Buenos Aires y ahora papa Francisco resaltó en su mensaje que «la actual destrucción del trabajo digno, las emigraciones dolorosas y la falta de futuro se unen también a esta sinfonía».