La conexión chilena de los castros

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Arqueólogos gallegos analizan en el desierto de Atacama un poblado preincaico que guarda similitudes con las sociedades castreñas

23 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Vivían a miles de kilómetros de distancia. Unos, en el desierto de Atacama, una de las zonas más áridas del planeta, y otros, en las verdes y lluviosas montañas gallegas. Tenían costumbres y construcciones diferentes y ni tan siquiera coincidieron en el mismo período histórico. Los primeros habitaron Chile entre los siglos X y XV, antes de la colonización de los incas, y los segundos, Galicia entre el VIII antes de Cristo y el III de nuestra era. Pero, pese a todo, los pueblos que subsistían en poblados llamados pucaras tenían algo en común con los castreños, los gallegos que moraban en los castros. Son diferencias y similitudes que está estudiando un equipo de arqueólogos del Laboratorio de Patrimonio del Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento (CSIC) en el yacimiento de Topaín (Chile), donde ya ha concluido la primera de las cinco campañas previstas de trabajo bajo la financiación del Ministerio de Cultura de España.

«Son sociedades que se dedicaban fundamentalmente a la agricultura y ganadería», explica el arqueólogo Pastor Fábregas. La primera similitud parece hasta obvia, pero si se indaga aparecen más. Ambos pueblos situaban sus emplazamientos en las zonas altas y sus poblados poseían un tamaño parecido. El yacimiento de Topaín, de hecho, ocupa una hectárea y media, que supone el tamaño medio de los castros gallegos. «En los restos que analizamos -señala Fábregas- se observan estructuras defensivas, murallas y muros perimetrales, al igual que en los castros. Eran pueblos guerreros».

Pero las similitudes no se encuentran tanto en los restos arqueológicos como en el estado social de ambas sociedades. Las dos fueron sometidas por un gran imperio: los incas y los romanos. Y el proceso de cambio y adaptación del pueblo chileno también podría arrojar luz para conocer mejor lo ocurrido con los castreños.

«Es posible -apunta el arqueólogo del CSIC- que existiera un proceso de negociación entre los imperios y estas sociedades y conocer cómo fue esta negociación con las comunidades locales nos ayuda también a averiguar cómo estaban organizadas».

Con los poblados castreños siguen existiendo interrogantes: ¿eran independientes entre sí o existía una organización dominante?