La mayoría de visitantes critican el impacto estético del eucalipto en un bosque modelo en diversidad florística. Según el director del parque, los que crecen frente a Caaveiro chocan mucho.
-Las fragas del Eume ¿son un bosque original?
-Original pero muy manejado. Dominan el castaño y el carballo, que hasta hace 50 años se cortaban para madera de los hornos de pan de Ares y para hacer carbón vegetal.
-¿Cómo los retiraban?
-Aprovechaban la pendiente hasta el río y luego la madera flotaba a través del cauce. Junto al cauce también había huertas y viñedos en terrazas donde hoy crecen abedules, castaños y robles.
-¿Cuánto ocupan los eucaliptos?
-Menos de un tercio del parque, algo más de 2.000 hectáreas.
-¿Los propietarios cuidan sus montes?
-En diez años el monte comunal no dio un euro de rendimiento maderero. No le dedican mucho esfuerzo.
-¿No acudieron a las ayudas para plantar frondosas?
-No se fían de nosotros. Sin decirnos que no, respondieron, «lo pensaré». Hace 15 años la Administración les subvencionaba plantar eucaliptos, que ven fuente importante de ingresos. No queremos imponer, solo desincentivar.
-Los eucaliptales del lugar están decaídos.
-El goniptero, plaga que retrasa el crecimiento, afecta a todos. Cambiar a frondosas es una oportunidad y la Xunta haría el mantenimiento silvícola durante años.
-¿El eucalipto es pirófito?
-Sí, en Australia sin fuego no se regenera. No altera el suelo significativamente, pero bajo él la flora se reduce al 10% y, con ella, otros insectos y animales.