Del monte a la «granja total»

Xavier Lombardero

SOCIEDAD

Trescientos cooperativistas de Monte Cabalar han puesto en marcha en A Estrada un proyecto forestal y de pastoreo que incluso podrá seguirse en Internet

26 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Al sur de A Estrada decidió que por libre no tenía mucho futuro. Desandando el camino de cuando, hace más de cien años, se partió el monte comunal en un minifundismo extremo, 220 propietarios han puesto en marcha la Explotación Comunitaria da Terra Monte Cabalar, una cooperativa para la explotación forestal y de ganado que este mes ya comienza a ver el grueso del alumbramiento de sus rebaños de vacas y cabras. Han sido dos años de intensa tarea, un trabajo casi de chinos cuando se trata del estudio de propiedad de más de 2.000 hectáreas en aquellas parroquias, y dificultoso para la adaptación del ganado, pero en el horizonte se dibuja casi una especie de «granja total» en la que cabe la carne de producción ecológica, la madera, un parque eólico o la posibilidad de producir energía eléctrica con paneles solares.

Todo dentro de un proyecto muy mirado por la Xunta, que busca demostrar la viabilidad de un desarrollo rural sostenible. Además, podrá verse en Internet, pues, como explica el secretario de la cooperativa, Francisco Xabier Barreiro Carracedo, Fuco, quieren crear una web donde los hijos de los hijos de los emigrados sigan desde Vigo o Buenos Aires todo el desarrollo. E incluso sepan por primera vez dónde están las fincas que heredaron.

La asamblea integra ya a 317 socios de casi todas las casas de las parroquias estradenses de Souto, Arca, Nigoi, Tabeirós y Somoza. «Están os socios residentes -explica Barreiro- e tamén os que viven fóra e idealizan máis se cabe o proxecto. Este Nadal, un emigrado en Andorra andivo feliz con nós no monte para mover o gando e logo ingresou con capital social».

En estas parroquias los vecinos siguen con sus empleos o explotaciones agrarias particulares, pero el aprovechamiento forestal y silvopastoril se hace de forma cooperativa. Hace dos años arrancaron con un plan piloto con un capital social a base de cuotas desde 500 hasta 3.000 euros y una importante subvención de Medio Rural; en total, unos 865.000 euros.

Kilómetros de vallados y naves ganaderas en Fonte Fría y As Brañas han servido para introducir 200 vacas, 1.100 cabras y 30 caballos en régimen extensivo. Crearon ocho puestos de trabajo, comprando maquinaria y vehículos. Así, las propiedades de menos valor, incluso aquellas que se ven a tres kilómetros de las casas, por ejemplo en el Regueiro do Foxo, han sido movilizadas y se han abierto pastizales para las vacas rubias.

Si alguien no quiere integrarse, o no aparece el dueño de un terreno, la finca se salta y el desbroce continúa. Es la ley de la cooperativa. Cuando las unidades de xestión forestal entren en vigor, probablemente no quedarán manchas abandonadas y también se gestionarán conjuntamente.