La trucha se recupera en el arranque de la pesca

Xavier Lombardero REDACCIÓN

SOCIEDAD

A pesar de los bruscos cambios de temperatura que provocan el resguardo de la trucha, tanto la Federación Galega de Pesca como la Consellería de Medio Ambiente apuntan que el buen número de picadas de ejemplares pequeños en los ríos puede ser síntoma de recuperación. En cuanto al salmón, lo más significativo es el buen arranque de la temporada, el pasado martes, en el Ulla, donde se capturaron cuatro piezas en Sismonde y se espera completar este año el cupo de 40. «A primavera veu bastante revolta e, se ben hai moitas zonas onde os afeccionados atopan pouca troita de tamaño, si aparece abundantemente a pequena, o cal parece dicir que os procesos de cría funcionan ben», señaló el jefe del servicio de Pesca de Medio Ambiente, Emilio Rosa. El presidente federativo, Pedro Romarís, resalta: «A pesar del tiempo, en líneas generales la gente con la que hablo está bastante satisfecha y ve que, al picar trucha pequeña, comienza a recuperarse». Excepción notable es el Tambre, con poblaciones piscícolas muy mermadas por la contaminación. La mitad de salmones. Aunque todavía es pronto para una evaluación, los ríos altos y aguas frías que imposibilitaron pescar en condiciones a finales de marzo, han podido influir en el arranque de una temporada de salmón que se prevé discreta, a tenor de los datos de cría de entrada de reproductores de otros años. Con una treintena de salmones, el Eo va a la mitad de capturas del año pasado por estas fechas, y con datos parecidos al 2002. No obstante, hay ríos asturianos que aún no despegaron, con porcentajes similares o peores. La excepción, esperada por lo visto en las estaciones de capturas, está siendo el río Ulla, que dio cuatro piezas en Sismonde el primer día (se pescó una en el 2006). Sobre el Lérez también hay buenas perspectivas. En cuanto al Mandeo, el día de apertura bajaba con cauce alto en la cabecera. Se pescaron dos salmones que no pudieron ser sacados del río, además de un zancado y un reo. Inquietud por los vertidos. La ausencia o mal funcionamiento de las depuradoras y los múltiples vertidos directos o difusos hacia los ríos son el principal problema, según la Xunta. A lo que se añaden vertidos, al parecer procedentes de balsas de decantación desde las obras de túneles del AVE, como el que pudo causar la muerte la pasada semana a gran cantidad de peces en el Anllóns. «Pasou coas obras da vía do tren en Ourense, e afectou ao Arenteiro e o Avia», señaló Emilio Rosa. Para el río Anllóns, en principio, la Xunta apuesta por una regeneración natural.