Expulsadas dos postulantes indias de un convento de Granada por ser extranjeras
SOCIEDAD
Dos postulantes a religiosas naturales de la India han sido expulsadas del convento de la Piedad de Granada, perteneciente a la orden de las Madres Dominicas, en aplicación de una normativa del Arzobispado que prohíbe la incorporación a la diócesis de monjas extranjeras. La madre superiora del citado convento explicó que las jóvenes decidieron prepararse para tomar los hábitos en Granada porque en la Piedad hay una monja india con la que «se carteaban desde hacía tiempo». Conocedoras de que «no hay permiso para que haya extranjeras en los conventos» desde que fue nombrado arzobispo Francisco Javier Martínez, organizaron todo para que acudieran a uno de la localidad de Huéscar, dependiente del Obispado de Guadix, donde no existe esta prohibición, pero «allí no estaban a gusto, ya que sólo hay cuatro hermanas mayores», refirió la superiora. Añadió que las dos jóvenes se trasladaron a Granada, «desde donde se organizó su regreso a la India», que tuvo lugar el pasado 25 de febrero. Versión de la Iglesia El Arzobispado de Granada justificó ayer la expulsión de dos postulantes india en que ningún extranjero puede ingresar en un convento o monasterio de clausura «sin antes haber pertenecido como profesas a una congregación religiosa en su país». Según indicó la institución eclesiástica, éste fue el caso de las dos jóvenes indias a las que no considera «ni siquiera postulantes», al contrario que la madre superiora del convento. El Arzobispado defendió que la norma que prohíbe la presencia de monjas extranjeras se creó «para salvaguardar la autenticidad de la vocación religiosa».