Una madre y sus hijos montan una empresa que lleva a domicilio la primera comida del día
01 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Uno se piensa cuando recibe un pedido de comida a domicilio que el contenido siempre será prefabricado y que te lo hará llegar en moto un chavalín mal pagado. Pero los tópicos a veces no aciertan. Al menos, en el caso de Las Matinas, una incipiente empresa que sirve desayunos (con zumo natural, bollería y prensa recién salida de las rotativas a elegir) y cestas de regalo a pie de puerta de casa y que nada tiene que ver con ideas preconcebidas sobre negocios a distancia. Porque en este caso, los socios de esta empresa son una madre, Rosa María, y sus dos hijos, Verónica y Pablo, que preparan cada día con esmero los pedidos que los clientes realizan a través de Internet en la página web www.lasmatinas.com o por teléfono en el 660 104 550. El día en que la empresa se expanda como Inditex (bueno, no es necesario tanto), quizás sea posible que lleguen a todos los rincones de Galicia y más allá, pero por ahora, desde su hogar en una casita en la parroquia de A Ramallosa (en Nigrán), sólo sirven en la zona del Val Miñor y en todo Vigo. La idea de meterse en el negocio del desayuno exprés la «importó» Pablo, que es biólogo, al ver experiencias similares en Madrid pensando que también aquí podría funcionar. Su madre, ex profesora, se apuntó enseguida, encantada de volver a la vida laboral tras dedicarse durante años exclusivamente a su familia. Empezaron con el papeo matutino, pero luego añadieron a su oferta las cestas de regalo que pueden llevar flores, champán o perfume entre otras cosas, las que curiosamente, «están teniendo más salida porque mucha gente elige esta opción para agasar en los cumpleaños u otro tipo de fiestas especiales y porque quizás lo de que te lleven el desayuno a casa todavía no está tan popularizado como lo de las pizzas, pero todo llegará», cuenta Verónica, que estudió la carrera de Ingeniería Agrícola, aunque ahora está centrada en la empresa que pusieron en marcha en septiembre del año pasado. Cada uno a lo suyo Las funciones de cada uno están perfectamente delimitadas. Rosa María se ocupa de las ventas y de la relación con los proveedores. Pablo lleva el márketing, y Verónica, la contabilidad. A la hora de preparar los pedidos, todos dan el callo desde que amanece, ya que los preparativos empiezan a partir de las seis de la mañana y acaban aproximadamente a mediodía, cuando concluye el reparto.