La ESA pone en órbita el primer satélite de Galileo

Frédéric Garlan MOSCÚ | AFP

SOCIEDAD

28 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Europa lanzó ayer con éxito su primer satélite experimental del proyecto Galileo para probar en condiciones reales las tecnologías de su futuro sistema de localización y navegación por satélite, que le permitirá independizarse del GPS estadounidense. Un proyecto europeo por el que ya han mostrado interés varios países latinoamericanos, como Brasil, Argentina, Chile y México. «Tenemos un satélite que funciona», declaró el jefe del programa Galileo en la Agencia Espacial Europea (ESA), Javier Benedicto, desde el centro espacial ruso de Baikonur, en Kazajistán. Un cohete ruso Soyuz se encargó de poner el satélite Giove A en la órbita prevista, a 23.000 kilómetros de altitud. El lanzamiento se llevó a cabo a las 5.19 GMT, pero el éxito de la misión fue anunciado cuando el satélite llegó a su órbita definitiva, desplegó sus paneles solares y cargó los programas informáticos necesarios en el ordenador de a bordo. «De hecho, todo ocurrió aun mejor de lo previsto, gracias a una puesta en posición de gran calidad -gracias a la lanzadera Soyuz-, que permitió acelerar las operaciones de estabilización del satélite desde la Tierra», agregó Benedicto. Giove A, un cubo de 602 kilos de peso fabricado por la empresa británica SSTL, servirá para poner a prueba durante dos años algunas nuevas tecnologías, como el reloj atómico más exacto jamás enviado al espacio. También es la primera vez que la ESA, que colabora con la UE, envía un satélite a una órbita mediana.