Ola de calor en China

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

JOHN STILLWELL / PETER MACDIARMID / ALASTAIR GRANT

¡Viva Benidorm! Eso es lo que pensará más de uno al ver cómo se las gastan los chinos cuando se trata de aglomeraciones. Esta que les traigo hoy es en una piscina de la región de Cantón, y no una piscina cualquiera, sino en la más grande. Calculen cómo estará de abarrotada una de tamaño normal. El caso es que los chinos están soportando temperaturas de 37 grados centígrados y eso, reconozcámoslo, no hay quién lo resista. Tampoco hay quien resista las carreras de Ascot. No me refiero sólo a las de caballos, que también (son cuatro milloncejos de euros en premios) sino que hablo de las de sombreros. Ayer, hoy y mañana veremos una amplia muestra de imaginación portentosa, la ingeniería sombreril y chulería femenina. Hay mucho donde elegir, porque son 300.000 los visitantes que pasarán por el hipódromo de Ascot para ver alguna de las treinta carreras que están programadas. Este año, dicen los expertos tras la primera hornada-jornada de 50.000 personas, el estilo se decanta por los años cincuenta, una gran presencia de corsés y medias de colores. Habrá que esperar a mañana, cuando tenga lugar el momento de máximo esplendor con El Día de las Damas. Por cierto, les aporto los datos que daba ayer The Guardian: en cuatro días se consumirán en Ascot 150.000 botellas de champán, 3,5 toneladas de salmón fresco y 5 toneladas de fresas. ¿Les parece mucho lo de Ascot? Pues sepan que un palco cuesta, por persona y día, unos 700 euros del ala. Nada para los más de 500.000 nuevos millonarios que nacieron para el mundo el año pasado. Sí, como lo oyen: según un estuio de Merrill Lynch, en el 2003 crecieron los ricos como hongos y ahora este grupito ya está formado por 7,7 millones de personas, pocos, eso sí, si se tiene en cuenta que somos 6.000 millones en el mundo. La categoría incluye a quienes tienen fortunas de al menos un millón de dólares, excluyendo inmuebles. Aunque no lo crean, en Japón se ha alcanzado un hito histórico: por primera vez, la efigie de una mujer estará en un billete. Será en noviembre cuando salgan a la calle los dineros con la cara de Ichiyo Higuchi, una novelista célebre de la era Meiji (es decir, de finales del XIX). Seguro que esto es un primer paso para allanar el camino a Aiko, la pequerrecha y única hija del heredero Naruhito y la princesa Masako, ya que como recordarán y según las leyes del país, Japón se puede quedar sin heredero directo en la próxima generación, ya que desde los años sesenta no nacen niños en la casa real. Todo ello ha generado una polémica que trae locos a juristas y políticos nipones. Velencoso, con Chanel Para terminar, una dosis de belleza de la mano de Andrés Velencoso, ese guapísimo latin nacido en Barcelona que es lo más de lo más en moda. Tal vez lo recuerden por compartir página con una retocadísima Jennifer López para la publicidad de Louis Vuitton. Bueno, pues ahora, este chico que lleva tatuado el nombre de su madre -sí, y no piensen mal, que ella se murió- será la cara y el cuerpo de Allure, uno de los perfumes masculinos de Chanel más conocidos.