Ribeira proclamará el jueves a los campeones mundiales de los 100 metros nécora y de los 50 metros nasa. Los ganadores brindarán con juarisnai. Por la noche, lo celebrarán a golpe de chinfrós. Así es la Dorna, una fiesta con idioma propio y actividades a lo Mortadelo y Filemón, genialmente disparatadas. La única que incluye en su programa la sagrada siesta, fijada para las 15.15 horas del jueves, O Jran Día, escrito con «j», porque aquí se exalta la gheada y el seseo. Una fiesta capaz de inspirar machadas como poner en alerta a la Guardia Civil del Mar, lo que ocurrió el año pasado cuando, con lo de Perejil candente, tres intrépidos dorneiros izaron una bandera de Marruecos en un islote de la ría. De tal palo, tal astilla. Esta festa es hija de una coña marinera. Hace 55 años, unos ribeirenses corrieron el rumor de que les había tocado la dorna que se rifaba cada verano en Vilagarcía. A su botadura, anunciada para el 24 de julio, acudieron la mar de ingenuos. Con gran ceremonial, los presuntos premiados bautizaron con una ampolla de agua destilada la maqueta de una dorna. Se acordó festejar el aniversario de aquel chascarrillo. Así empezó todo. Cuando la Dorna agonizaba de arcaismo en 1988, Santi Páramo y otros la resucitaron insuflando guasa a babor y estribor del programa. Echemos un vistazo al del 2003. Repiten los clásicos, como el Sertamen Itinerante de Cansión de Tasca, el Jran Premio Ícaro de voo sin motor o el Jran Premio Cutre Sark de embarcasións feitas a machada, en el que un año los Berberechos Asasinos presentaron una nasa gigante que volcó para susto casi mortal de los peñeiros que iban a bordo. «Os Berberechos sempre foron un pouco animaliños», justifica Eduardo Iglesias, presidente de la Real e Ilustre Cofradía da Dorna, que no es real ni ilustre nin falta que fai. Que tomen nota los concejales de Fiestas de todo el orbe: con 18.000 euros se monta una semana de parranda. Arriman el hombro las 70 peñas, que agrupan a 2.000 dorneiros bajo nombres de reminiscencias mariñeiras como Pescadillas con Ladillas, Atún o tuntún, Muxo Beti o (Úste se sale) ¿Estudias, traballas ou colles navallas? Ribeira está de carallada desde el viernes y así seguirá hasta el jueves. «Que non se sabe no mundo / doutra festa máis rachada», proclama el himno oficial. Hay en el pueblo quien no capta este espíritu y la ha rebautizado como A Festa dos Borrachos. Replica Eduardo: «Aljo se bebe, pero o importante é faser amigos». Y hacer amores. El viernes, en el Juateke Dorneiro, los peñeiros le estaban dando a la juarisnai (cerveza) y al chinfrós (cubata) cuando irrumpió un vasco trajeado que hace seis años se enamoró de una dorneira. Le cedieron el micrófono para reclamar a la moza. Pero no hizo diana. «¿Hay megafonía en todos los actos?», preguntó. Claro que la hay. Y es toda tuya. Vasco busca dorneira, vasco llamando a dorneira. Cosas de la Dorna, sólo de la Dorna.