Una oferta muy completa

La Voz

SOCIEDAD

09 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La oferta naturista de Galicia es tradicionalmente amplia. La razón es muy sencilla: un enorme litoral salpicado de numerosísimas playas entre las que no resulta difícil encontrar un lugar tranquilo en el que gozar de las ventajas del nudismo. Con todo, existen playas que desde hace años se han caracterizado por su colonización naturista. La web de la federación española (www.naturismo.org), tiene colgada en Internet una larga lista de arenales entre los que distingue los recomendados por la asociación gallega y los especialmente recomendados: La playa de Bascuas, en Sanxenxo; la de Barra, en Cangas; la de Figueiras en las islas Cíes; Bastiagueiriño, en Oleiros; Barrañán, en Arteixo y la del Castro de Baroña en Porto do Son. En definitiva, los grandes clásicos del nudismo gallego. Tierra adentro El interior de Galicia no tiene santuarios nudistas, aunque sí aficionados. El entorno del Miño y sus embalses, por ejemplo, suelen ofrecer muchas posibilidades. Y eso que Galicia aún está lejos de iniciativas como las de Bilbao o Barcelona, donde algunas piscinas municipales tienen horarios especiales para bañistas desnudos. Tampoco existen en la comunidad centros de vacaciones naturistas, como los que proliferan en el Mediterráneo. De hecho no existe ninguno en todo el norte de España. El presidente de la Asociación Naturista Gallega considera que es simplemente una cuestión de negocio: «En Galicia se hizo algún intento en cámpings, pero es difícil, porque los días de sol son mucho más escasos que en el Levante, Andalucía o Cataluña». Todo llegará. Sofocado el incidente de Marín, las playas gallegas mantienen su tradicional respeto por el naturista. Los lujos nudistas todavía están por llegar.