La multitud invadió el Obradoiro en el estreno de Compostela como capital de Galicia Santiago disfrutó de un montaje muy similar al diseñado para la Torre Eiffel
24 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Sobredosis de fiesta, luz y sonido. Así celebró Santiago la llegada de su día grande, el 25 de julio. Por eso ayer se extremaron todas las precauciones para que nada aguase la cita: cuarenta mil vatios de luz y miles de personas atraídas por el reclamo de un montaje único: el Obradoiro iluminado con el mismo mimo con el que París celebró la entrada del tercer milenio en la Torre Eiffel. Un lujo difícil de superar. ¿Será posible el próximo año? En cualquier caso fue un momento irrepetible, ya que desde hoy Santiago es oficialmente la capital de Galicia tras años de espera. Quizá por eso la trama del espectáculo luminoso dedicó especial atención al Camino, ese largo recorrido físico y espiritual que convierte a Compostela en la meta soñada y el mejor lugar de encuentro de Galicia. Con la fachada de la catedral como pantalla de proyección y unas extremas medidas de seguridad para preservar el conjunto monumental, la multitud disfrutó de la escenografía como si fuese la primera vez. El final, con la quema de la fachada gótica, aunque predecible, no dejó de encandilar a la concurrencia que tras el fuego se fue con la fiesta a otra parte porque en Compostela la noche del Apóstol es mucho más que piedra y pirotecnia.