«Vi costa y sólo pensé en no morir»

M. CHEDA FERROL

SOCIEDAD

Un marinero de la Armada salva su vida nadando de noche ocho kilómetros tras caer al mar «Vi costa, Tarifa, recordé a mi familia y sólo pensé: no quiero morir; entonces me puse a nadar». Recorrió cuatro millas, casi ocho kilómetros, iluminado por la luna del Estrecho, en calzoncillos, sin más compañía que un puñado de gaviotas, aterido, entre calambres. Patricio Lara, malagueño de 19 años, salvó la vida en la madrugada del domingo tras caer al agua desde el patrullero «Mar Caribe».

11 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Resbaló, cayó al mar y gritó; gritó mucho. Pero gritó en balde. Gritó para nadie porque nadie, ninguno de sus veinticinco compañeros en la patrullera Mar Caribe, le oyó. Era el pasado domingo, ya se sugería la medianoche, y Patricio Lara se vio solo en medio del Estrecho. África a siete millas, Europa a cuatro, con sangre más fría que el agua -estaba a entre diez y quince grados aquella madrugada-, nadó hacia casa. «Tenía claro que allí no me quedaba. Vi luz al fondo, en Tarifa, me quité todo excepto los calzoncillos, por si al final llegaba a la orilla, y dije: vamos a echar el resto», relata para La Voz con ese gracejo distinción andaluza. Entre tirones y calambres pisó tierra ya sobre las 2.30 horas. Definitivamente no era su día: «Aún tuve que escalar un cantil, recorrer varios cortijos llenos de perros (no veas como eran los animales) y caminar casi dos kilómetros hasta el edificio más cercano, que de casualidad era el centro de salvamento». Para entonces el sol del lunes ya había roto a salir. Lo cubrieron con una manta. Pidió un café caliente. Patricio Lara salió de su barco este domingo para morir aunque acabó burlando su destino. Hoy descansa en un hospital militar de San Fernando (Cádiz), todavía con los tobillos hinchados, fatigado pero tranquilo, como es él. «No soy un héroe -sentencia modesto-; los héroes salvan las vidas de otras personas, yo simplemente intenté sobrevivir».