Vecinos de la calle Emilia Pardo Bazán de A Coruña: «Ya nos olíamos que la tienda de deportes de lujo escondía algo turbio»

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

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CESAR QUIAN

A los residentes y comerciantes de la zona no les sorprendió que Danger Art, especializada en la venta de zapatillas de alta gama, fuese una tapadera para el tráfico de droga

29 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Danger Art era un nombre que le venía al pelo. Porque si se traduce al español sería «el arte del peligo». Como si fuera elegido aposta. Antes de conocerse que su principal línea de negocio era la de servir de tapadera del tráfico de droga, a simple vista era una tienda de calzado deportivo de lujo que vendía zapatillas exclusivas que podían alcanzar los mil euros o cazadoras de 3.000. Pero ganaban más con la cocaína y eso les perdió. Los que llevaban el negocio fueron detenidos y enviados a prisión.

Cuando se produjo el operativo, en el establecimiento no quedaba ni los cordones de una zapatilla. En diciembre había cerrado sus puertas porque el negocio estaba de capa caída. Tuvo su éxito cuando la reventa de material deportivo exclusivo estaba en auge, pero no todo sobrevive. El mundo se les vino abajo cuando las autoridades les cayeron encima el pasado lunes en un operativo conjunto de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera, que terminó con la detención de ocho personas, 12 registros y la incautación de más de 5,5 kilos de cocaína, cerca de 40.000 euros y varios coches de alta gama.

Ahora se sabe quiénes estaban detrás de esa careta. A muchos de los vecinos de la céntrica calle Emilia Pardo Bazán no les cogió de sorpresa «lo que ya estaba cantado». Dice un comerciante que «en la zona ya nos olía que esa tienda había algo turbio».

Otro residente del barrio estaba «mosqueado con las pintas que tenía uno de los que llevaban el negocio». Un local que desde diciembre tiene un cartel que pone «cerrado permanentemente». También abandonaron las redes sociales, que usaban continuamente para vender el material deportivo. El otro género que comercializaban, la cocaína de gran pureza, lo llevaban en absoluto secreto. O eso creían ellos, porque llegó a oídos del 091 y con los responsables de esta tienda comenzó el operativo a nivel gallego.

La Policía Nacional de la comisaría coruñesa descubrió qué ocurría en ese negocio y tirando del hilo y con la ayuda de la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera llegaron el resto. La organización utilizaba esta tienda como punto de distribución de cocaína. La red estaba conectada con la provincia de Pontevedra. Desde O Salnés surtían la droga a Emilia Pardo Bazán.

Durante la semana anterior a las detenciones, vecinos de la zona notaron mucha presencia policial. Danger Art ya estaba cerrada y prácticamente vacía, pero los agentes la estuvieron controlando ante las sospechas de que podrían tener droga oculta.

Un vecino de la zona resume así lo vivido en ese local: «Este es el caso tres chavales que de la nada montan un negocio en el que se necesita mucha inversión y tiempo. Pronto se trasladan a un local más céntrico y más caro. La sospecha de los vecinos siempre estuvo ahí».