La segunda convocatoria de selectividad, cuanto antes, mejor

Alumnos y profesores de bachillerato están de acuerdo en realizar los exámenes de recuperación en julio


Vigo

El campus universitario de Vigo vuelve a cobrar vida en el primer día de la convocatoria extraordinaria de las pruebas de selectividad, que se realizarán hasta el viernes. En la Escola de Enxeñaría de Telecomunicacións («teleco» para los entendidos) chicos y chicas del segundo curso de bachiller toman los pasillos y ocupan los bancos fuera de las tres aulas donde se decidirá su porvenir académico. Estos jóvenes aspirantes a la educación superior proceden de centros de secundaria de varias localidades del sur de la provincia de Pontevedra: Vigo, Mos, Soutomaior,Redondela, Gondomar, Moaña Mondariz-Balneario, Ponteareas, O Porriño... La pregunta clave ya es un cliché a estas alturas: ¿Y tú qué quieres estudiar después de selectividad? Los bachilleres ven su futuro en ciclos de formación profesional y en grados universitarios de todo tipo: magisterio, automatismo y robótica, automoción, biología, administración y dirección de empresas, carpintería, ingeniería... ¿Alguna ingeniería en concreto? «Para la que me dé la nota».

Este año la segunda convocatoria de los exámenes de acceso a la universidad se adelantan de septiembre a julio en Galicia. A pesar de tener dos meses menos para estudiar, parece que la gran mayoría de adolescentes está de acuerdo en que es más cómodo volver a los libros de texto inmediatamente después de no aprobar las materias de junio. Muchos están de acuerdo en que ahora disponen de mucho más tiempo para formalizar las matrículas universitarias sin prisas, ya que, por lo general, los plazos de solicitud terminan en septiembre. Por otro lado, Javier Crespo, profesor de Historia en el I.E.S. A Sangriña de A Guarda, es optimista con respecto a las nuevas fechas: «os conceptos están máis frescos e ademais non perden o contacto cos compañeiros e o profesorado».

El I.E.S de Teis, en Vigo, ofreció clases de repaso para la parte del alumnado que no superó los exámenes de junio. A pesar de que estas lecciones no están reguladas, Flor Currás, docente de este centro, se alegró al ver que los alumnos seguían acudiendo a las aulas para reforzar los conocimientos y aprender de sus errores. Para esta profesora, aplazar la segunda tanda de pruebas hasta el final del verano supone un duro golpe para la autoestima de los jóvenes, que se sienten muy rezagados con respecto a los compañeros que pasaron los primeros tests. «En junio hay más de un 90 por ciento de aprobados, pero en septiembre el porcentaje suele ser peor», Flor cree que este año es clave para comprobar si adelantar las pruebas conlleva a calificaciones más altas. «Para mí, esta convocatoria es histórica», opina la maestra. «Tenemos que adaptar la mentalidad del instituto a la de la universidad para conducir las dos juntas en la misma dirección».

Otros no se muestran tan entusiasmados con el cambio: Carlos Manuel Alonso, del I.E.S. San Paio de Tui, prefiere aprovechar las vacaciones estivales para estudiar y trabajar más sobre el temario. Su compañero Mauro Pérez, sin embargo, se muestra escéptico: «al final estudias lo mismo, hay gente que solo estudia en agosto para septiembre».

Muchachas y muchachos guardan sus apuntes y se reparten los asientos entre las tres aulas. No podían faltar las preguntas previas que pueden responderse con sentido común o leyendo la hoja de instrucciones. Una chica se excusa en nombre de todos: «Estamos nerviosos, un fallo lo tiene cualquiera». Los cuchicheos van subiendo de volumen a medida que retiran las hojas de preguntas de la caja precintada, un artefacto que en este ambiente adquiere un aura casi mística. De sopetón, el temido aviso: «¡Por favor, dá comezo o exame!». Silencio absoluto, móviles apagados y fuera de los pupitres. Se cierra la puerta.

Pasada una hora y media, después del examen de Lengua Castellana y Literatura, cada grupo vuelve al mismo punto de reunión para discutir y reflexionar sobre las preguntas: una opción sobre la generación del 98 y Crónica de una muerte anunciada de García Márquez, y otra alternativa sobre la poesía de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Con nervios renovados, luego tocó releer los apuntes de Historia de España, que fue a las 12.00 horas. «Ha estado bien, pero se nos va a hacer largo», se lamenta Iago Ferreira. Los últimos ejercicios de hoy se entregarán antes de las 19.00, tras diez horas en el campus vigués. Mañana será otro día, los estudiantes renovarán fuerzas, sufrirán las mismas inquietudes fuera del aula y cubrirán otros tantos folios. Afortunadamente habrá menos tensión el viernes, cuando solo losm examinan de las tres asignaturas restantes. Solo dos días más. Mucha suerte.

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