Aunque la convocatoria de septiembre suela verse más como una recuperación o segunda oportunidad, lo cierto es que es el primer intento de acceso a la universidad para la gran mayoría de los matriculados.
Casi todos los que acuden estos días a los diferentes test son alumnos que no pudieron ir en junio debido a las asignaturas que dejaron pendientes en el último curso del instituto, y que sí aprobaron hace unos días en sus respectivas recuperaciones. Hay que tener en cuenta que la selectividad cuenta con más de un 90 % de aprobados y que algunos, tras suspenderlo, deciden matricularse en algún ciclo medio o superior y rehúsan matricularse en ella de nuevo.
«Inglés es la asignatura a la que más miedo le tengo», es una frase recurrente cuando se asalta a los examinados. «Al haber estudiado no me preocupan demasiado, sé que lo llevo bien», señala Alba tras la salida del primer examen de la jornada, el de Lengua Española, donde La Generación del 98 y el Romanticismo fueron las claves del mismo. «La verdad es que el que más me intimida es el de gallego», finaliza la alumna del IES Villalonga.
Alba Portela se quedó a una décima de aprobar en junio. Un auténtico disgusto en el momento, claro. Cursó el bachillerato en el IES Xunqueira 1 y aspira a entrar en la facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Así, todo queda en casa.
«Quiero estudiar enfermería», dicta la alumna del Torrente Ballester Andrea Moledo. Clara y concisa en su afirmación, salió positiva y contenta tras el examen de Lengua Española que la mayoría de los congregados a su salida describió como fácil en comparación con el de la pasada convocatoria.
Hoy y mañana se enfrentan a su futuro. Luego, unos días a la espera de los codiciados resultados que, seguro, saldrán mejor de lo que esperan.