El peligroso atracador Pandolo, sospechoso de dos asesinatos en Mazaricos y Culleredo, a juicio por robo y tirotear a una familia en Ordes

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

José Manuel Martínez Quintáns, alias Pandolo, en una imagen del 2008
José Manuel Martínez Quintáns, alias Pandolo, en una imagen del 2008 MARÍA LÓPEZ

Hirió de bala en el abdomen a uno de los residentes de la vivienda y a una mujer quiso dispararle un tiro en la cabeza, pero se salvó porque se le encasquilló el arma

30 nov 2025 . Actualizado a las 10:53 h.

José Manuel Martínez Quintáns, más conocido por su alias, Pandolo, es uno de los delincuentes más peligrosos que ha habido en Galicia. Ha estado media vida en prisión y va camino de pasar el resto de lo que le quede entre rejas porque tiene pendientes de juicio dos asesinatos consumados, los de Antonio Tuñas en Mazaricos y Javier Iglesias en Culleredo, y el 4 de diciembre la Audiencia Provincial le juzgará por el asaltó que protagonizó en la madrugada del 31 de mayo del 2023 en una vivienda situada en la parroquia de Buscás, en Ordes, a la que llegó en una bicicleta fruto de un robo anterior. La Fiscalía le pide un total de 26,5 años de cárcel por robo, hurto, tenencia ilícita de armas y por dos delitos de homicidio en grado de tentativa.

Aquella noche, entre las 3 y las 5 horas, entró en la casa, robó algunos bienes, comió y bebió, y fue descubierto cuando trató de llevarse el coche y no fue capaz de sacarlo a tiempo del patio porque era muy estrecho.

Cuando se vio sorprendido, disparó el arma que llevaba contra varios de los seis miembros de la familia que vivían allí. La primera vez falló el tiro, la segunda hirió de bala en el abdomen a un hombre y después le pegó un culatazo en la cara con la pistola a su esposa, a la que apuntó para que le ayudase a sacar el coche.

Otra de las mujeres de la casa se le enfrentó abalanzándose sobre él y, en un detalle que aún no se había conocido y que figura en el escrito de la Fiscalía, la tiró al suelo, le apuntó a la cabeza y le disparó al tiempo que le decía «esto es porque tú te lo buscaste», pero se salvó porque el arma se encasquilló.

En ese momento, el resto de los habitantes de la vivienda reunieron el valor suficiente para abalanzarse sobre él, desarmarlo e inmovilizarlo hasta que llegó la Guardia Civil, que le detuvo.

En el momento en el que protagonizó el asalto en Ordes había huido del Centro de Inserción Social (CIS) de A Coruña, al que no regresó tras un permiso pese a que estaba a punto de recuperar la libertad tras haber cumplido 16 de los 20 años de prisión a los que había sido condenado por robos, atracos y enfrentamientos a tiros con las fuerzas del orden. Por ello ahora le aplican la agravante de reincidencia para los dos delitos de homicidio intentado.

El de Ordes es solo el primer juicio al que tendrá que enfrentarse por graves acusaciones que podrían acarrear condenas de muchos años. Los casos de Tuñas, que era vecino de su madre y que se sospecha que mató por venganza, y el de Iglesias, que había sido compinche suyo, están también a punto de concluirse y las vistas orales deberían señalarse pronto.