«El público se arremolinó alrededor del vehículo y quiso linchar al chófer». Alborotos como este que relataba La Voz en 1908, tras el atropello de una niña, eran frecuentes en una Galicia donde el automóvil era visto aún como una excentricidad, y el reglamento de circulación obligaba a detener el coche ante la presencia de animales. Todo un salto en el tiempo hasta las últimas normativas de la DGT que incluyen el buen uso de los ya no tan exóticos patinetes
Jesús Flores