Ordes recupera con orgullo a Isabel Zendal y su labor contra la viruela

emma araújo SANTIAGO / LA VOZ

ORDES

La enfermera de Parada, nacida en 1773, fue pieza clave en la Expedición Balmis

06 dic 2016 . Actualizado a las 21:04 h.

La historia de Isabel Zendal es también la historia de un olvido, el de esta vecina de Ordes y de la veintena de niños abandonados a los que cuidó mientras viajaban a América portando en sus cuerpos el virus de la viruela con el que elaboraron vacunas para frenar la mortandad en el nuevo continente.

La recuperación de su legado en Ordes comenzó hace prácticamente un año con la petición por parte de Xesús Pedreira, exedil ordense y enfermero de profesión, para que le concediesen a Zendal el título de hija predilecta del municipio. También el año pasado el escritor Javier Moro publicó la novela A flor de piel, en la que narra la historia de la épica Expedición Balmis contra la viruela y en la que Zendal era la única mujer a bordo.

Dos años antes de la publicación del libro, las investigaciones del periodista Antonio López Mariño permitieron descubrir que Isabel Zendal, una mujer que goza de gran reconocimiento en México (el premio nacional de enfermería de este país lleva su nombre), había nacido en Ordes en 1773 en una familia muy humilde y que participó en esta expedición sanitaria porque ella era la rectora del hospicio de A Coruña, ciudad de la que partió en 1803 con un grupo de 22 niños pertenecientes al hospicio en el que trabajaba y a inclusas de Santiago y Madrid. Pese al olvido que Zendal ha sufrido en Ordes porque se desconocían sus orígenes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya la reconocía en 1950 como la primera enfermera de la historia en misión internacional.