A falta de una jornada para acabar la primera vuelta, es líder invicto y aventaja en ocho puntos al segundo clasificado, el Racing Vilalbés
11 ene 2026 . Actualizado a las 20:19 h.Al Compostela le están saliendo las cuentas en la temporada en la que configuró un proyecto para intentar retornar a la Segunda RFEF al primer intento. A falta de una jornada para completar la primera vuelta, el colectivo de Secho Martínez es líder, luce condición de invicto y aventaja en ocho puntos al Racing Vilalbés.
Los números avalan la trayectoria del conjunto santiagués, que ha marcado en todos los encuentros. Además, en los últimos cuatro ha logrado acabar sin recibir goles, algo que solo había conseguido en tres ocasiones en las doce contiendas anteriores.
Ese salto en la fiabilidad defensiva le ha permitido distanciarse en la clasificación. Cerró el mes de noviembre con tres puntos de ventaja sobre el Arousa y cuatro respecto al Somozas. Lleva encajados once tantos, lo mismo que el Boiro. Y solo el Racing Vilalbés mejora ese registro, con ocho. El Somozas, cuarto en la tabla, ha recibido doce. En consecuencia, las cuatro mejores defensas del grupo son las que ocupan los cuatro primeros puestos.
Una de las señas de identidad de este Compostela es que el gol puede llegar desde cualquiera de sus líneas, con una producción ofensiva muy repartida.
Todos los delanteros han visto ya puerta, con excepción de Porrúa, que es el que menos minutos está jugando. Maceira, que empezó como suplente, ha ganado cuotas de protagonismo y es el pichichi, con ocho tantos. A partir de ahí, las otras 21 dianas del equipo se distribuyen entre once futbolistas.
A continuación aparece en la lista Antón Guisande, que con los dos firmados en A Estrada lleva cuatro. Con tres están Parapar y Armental. Con dos, Samu y Cañi. Y con uno Pablo Crespo, Diego Uzal, Valín, Mateo Arellano, Goris y Charly.
Con 29 goles a favor, el Compostela es el equipo que más tantos totaliza hasta la fecha. A continuación se sitúan el Arousa, con 27, y el Céltiga, con 24.
Más allá de los números y de las sensaciones, Secho Martínez no varía el discurso ni un ápice. A la conclusión del partido ante el Estradense puso sobre el tapete, una vez más, el compromiso de los jugadores y que el equipo está en el buen camino. Pero no deja de recordar que el trayecto es muy largo y que las cábalas no conducen a nada.
El objetivo es siempre el encuentro más inmediato, en este caso la visita del Viveiro, el próximo fin de semana en San Lázaro. Y, en un plano algo más genérico, «seguir creciendo colectiva e individualmente».