La falta de aparcamiento y los multamóviles elevan un 26 % las tarjetas de pago para residentes en Santiago
SANTIAGO
Las autorizaciones por razón de municipio para estacionar en cualquier área reservada para los vecinos alcanzan ya las 815
10 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La demanda de tarjetas para estacionar en zonas de aparcamiento para residentes por razón de municipio no deja de crecer. La escasez de espacio en la vía pública ya no es solo un problema en el centro de la ciudad. Hace tiempo que en muchos barrios es más que difícil encontrar un hueco para hacer gestiones o incluso visitar a algún familiar o conocido. Y se complica más en aquellas zonas donde la presión de los vehículos y la falta de garajes llevó hace años a reservar plazas para residentes durante el día, con el fin de garantizar espacio para sus propias necesidades.
Para moverse por esos barrios pudiendo hacer uso de las zonas de residentes es para lo que se creó en su día la tarjeta de residente por razón de municipio. Al contrario que las de residentes por razón de domicilio, que son gratis, estas tienen un coste de 50 euros anuales. Y hay que renovarlas cada año.
El precio no ha variado desde que se implantó, pero sí el interés de los compostelanos por las posibilidades que ofrece esa tarjeta. No fue así al principio. De hecho, arrancaron con una demanda muy tímida y una subida muy paulatina hasta el 2021, cuando los multamóviles pusieron límite a la impunidad en el estacionamiento no autorizado en las zonas de residentes. En el 2020 apenas pasaban de las 300. En el 2021, con el anuncio de la puesta en marcha de los multamóviles (comenzaron a operar en noviembre de ese año) superaron por muy poco las 400. Hoy han duplicado esa cifra.
Ahora mismo hay 815 en vigor, un 26 % más que el pasado año, que había concluido con 646. Prácticamente 170 (en concreto 168) fueron de nueva tramitación. Porque la solicitud puede hacerse a cualquier altura del año, aunque las existentes deben renovarse a principios de año. El Concello concede un plazo amplio con el arranque de cada anualidad para formalizar la continuidad de quienes desean mantener la posibilidad que ofrece ese distintivo para aparcar en cualquiera de las doce zonas de residentes de la ciudad entre las 7 y las 21 horas.
7.600 multas en zonas verdes
Esta tarjeta es un recurso para profesionales cuya actividad les exija cierta movilidad por la ciudad y para personas que por cuestiones familiares quieran ampliar las posibilidades de hallar estacionamiento en algún punto concreto de la ciudad (o en varios) donde no sean residentes.
Detrás del incremento de su demanda está la merma del estacionamiento en la vía pública que conllevan las reformas viarias en las que se gana espacio para el peatón y la automatización del sistema de control de multas, con la introducción de los dos vehículos que supervisan el aparcamiento. Con todo, las multas por mal estacionamiento en zonas de residentes no han desaparecido. Si han bajado, pero aun así se imponen unas 21 de media diaria. El año pasado se cerró con 7.615 sanciones.
No son pocas. De hecho, las de estas áreas fueron la segunda causa entre las infracciones detectadas el pasado años, después de las derivadas de la vigilancia con radares. Pero están en descenso. Solo en el 2022 se aproximaron a las 17.000 (16.714). La concienciación de que el Ayuntamiento iba en serio en el control de las zonas de residente las redujo a 9.938 en el 2023, un 40,5 % menos, para caer de nuevo otro 23,4 % en el 2024, hasta las 7.615.
Casi 7.600 títulos por razón de domicilio
Santiago dispone de una docena de áreas de aparcamiento para residentes en otros tantos barrios que suman 2.339 plazas con distintas modalidades de reserva. La mayoría (1.560) son de uso exclusivo (color verde) para los vecinos de esas zonas y para quienes tengan tarjeta por razón de municipio, aunque en este caso solo entre las 7 y las 21 horas. Otras 779 plazas (color verde y blanco) aseguran esa reserva vecinal para la noche, mientras las dejan disponibles para el público general durante el día. Y todavía hay otra 127 para residentes en zona de ORA (verde/azul).
El uso adecuado de las plazas de residente exige la solicitud y emisión de una tarjeta habilitante por parte del Ayuntamiento, un dato del que disponen los multamóviles para cribar qué vehículos estacionan con permiso y cuáles no. Este año se han concedido 515 nuevas tarjetas tanto para residentes por domicilio particular como profesional.
En esos casos, la tarjeta es gratuita y solo habilita para estacionar en el ámbito de residencia del titular. Ahora mismo hay activas 7.593 de esas tarjetas: 7.254 de estacionamiento en zona verde y 339 de residente en zona azul.
San Pedro es la zona con mayor demanda de esos títulos (2.229 ahora mismo), seguido de los barrios del norte más populosos (Vite-Guadalupe, con 1.034 tarjetas) y A Almáciga (906). Pontepedriña, en el otro extremo de la ciudad, registra 719 distintivos, mientras que, también en el norte, Ultreia suma 519. En medio está Pelamios (601), mientras que en Sar hay 476 otorgadas, por 221 de Santa Marta. En la calle Otero Pedraio (frente a la Xunta) hay 141, por 40 en Fonte do Ouro y 30 en San Roque. Las dos últimas son las zonas con menor oferta también de plazas.