El exconcejal Telmo Ucha fue una pieza clave del gobierno hasta el año 2023
17 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Pese a que todos los grupos de la oposición en el Concello de Ourense han sido siempre muy críticos con la compatibilización de ingresos públicos y privados del alcalde, la querella que ha puesto a Gonzalo Pérez Jácome a un paso del banquillo de los acusados por un delito continuado de prevaricación no la presentaron ni el PP, ni el PSOE, ni el BNG. Su promotor es un exconcejal de su propio partido, Democracia Ourensana, que por ahora no quiere hacer declaraciones públicas.
Se trata de Telmo Ucha Álvarez, que acompañó a Jácome desde los inicios de su carrera política. Fue concejal en la oposición parte del mandato 2015-2019 y en el siguiente empezó como asesor, pero su papel fue clave a partir del verano del año 2020, cuando regresó a la corporación municipal. Por aquel entonces, cinco concejales de DO habían abandonado el partido acusando a su líder de opacidad en la gestión de las cuentas de la formación política. Alertaban, ya en aquel momento, de la compatibilización de ingresos públicos y privados por la que ahora está imputado.
Jácome se quedó momentáneamente con el apoyo de tan solo un edil —Armando Ojea, que hoy en día es diputado autonómico— y, en ese contexto, el Concello estaba casi completamente paralizado porque el alcalde no tenía cuórum ni siquiera para celebrar las reuniones de la Junta de Gobierno, para las que son necesarios al menos tres miembros. Cuatro de los concejales díscolos se mantuvieron como no adscritos, pero uno de ellos dimitió y eso abrió una puerta a la esperanza para el regidor ourensano. El siguiente en la lista era Telmo Ucha y, aunque mantuvo el suspense durante unos días, fue fiel a Jácome y lo salvó, de ese modo, del bloqueo.
A partir de entonces, se convirtió en una pieza fundamental del gobierno en franca minoría de Democracia Ourensana, que resistió con tres concejales durante meses, hasta que la dimisión de otro de los díscolos en el año 2021 permitió reforzar el ejecutivo con un miembro más. En cualquier caso, eran cuatro concejales de un total de 27 que tiene la corporación y Ucha tuvo que asumir diversas responsabilidades: Asuntos Sociales, Participación Ciudadana, Juventud, Turismo y Termalismo, Servicios Generales, Transparencia y Sistemas de Información, Movilidad y Transporte, Comercio y Seguridad Ciudadana.
En esta última área tuvo especial protagonismo por su gestión al frente de la Policía Local. Telmo Ucha, que tenía experiencia en el sector como delegado de una empresa de seguridad privada, tuvo discrepancias con Jácome por los dispositivos de protección ciudadana para eventos multitudinarios, como las verbenas organizadas por el Concello en las fiestas de los barrios. Cabe destacar, por otra parte, que Ucha y el Ayuntamiento fueron condenados a indemnizar con 30.000 euros a la jefa de la Policía Local por acoso laboral. En el juicio, el exedil reconoció que la había advertido con aplicarle el «modo DO», en referencia a Democracia Ourensana y a su beligerante relación con el funcionariado. En aquel proceso no estaba encausado directamente Jácome, pero sí en otros posteriores, como el del interventor, pendiente actualmente de la resolución de recursos por parte del Tribunal Supremo.
Ruptura
La relación entre Ucha y Jácome, que ya estaba deteriorada, tuvo un punto de inflexión cuando el líder de DO no contó con el concejal para puestos de relevancia en la candidatura de las elecciones municipales del año 2023. Desde entonces, ya como exedil, Telmo Ucha no oculta sus críticas al alcalde. Además, ayudado por el abogado Darío Diéguez —un exasesor de Democracia Ourensana— ha ido presentando diversas solicitudes de información tanto en el Concello como en la Diputación para destapar los supuestos tejemanejes económicos de Jácome.
Este tampoco oculta su desprecio hacia Ucha y Diéguez. En septiembre del 2024 publicó en sus redes sociales una foto de ambos en una terraza y decía: «Pasan sus muchas horas no laborables elucubrando cómo dañar al alcalde de Ourense, curiosamente la persona que les proporcionó un trabajo como el que no tendrán jamás, y que ellos perdieron por su deslealtad y/o inepcia [sic]». En realidad, el exconcejal y el exasesor estaban preparando el terreno para una querella que, a la postre, ha acabado colocando a Jácome a un paso del banquillo de los acusados. Y ahora están estudiando si recurrir el auto del juez para pedir que sea imputado por los delitos de malversación de fondos públicos y falsedad documental, además del continuado de prevaricación.
El informe con el que Jácome se justifica carece «del más mínimo rigor y profesionalidad», dice el juez
El pasado mes de febrero, cuando Gonzalo Pérez Jácome fue a declarar como investigado, el juez le preguntó por qué no había solicitado al pleno permiso para compatibilizar sus ingresos públicos y privados. El alcalde respondió que no lo había considerado necesario porque así se lo indicaba un informe elaborado en el año 2019 por el entonces jefe de la asesoría jurídica municipal, Juan Ramón Costas Núñez. Sin embargo, tras analizar ese documento, el magistrado no le da «el más mínimo valor probatorio».
En el auto que cierra la instrucción e imputa a Jácome un delito continuado de prevaricación, el juez destaca que, en su declaración como testigo, el funcionario reconoció que no estudió ningún tipo de documentación relacionada con el alcalde y sus actividades profesionales. Destaca el magistrado que el informe no hace «ni la más mínima referencia» al hecho de que Jácome sea el dueño y único responsable de la televisión local Auria TV. Es un documento, concluye el instructor, «carente del mas mínimo rigor y de la más mínima profesionalidad y no puede considerarse un informe justificado y motivado y, por lo tanto, no se le puede dar ningún valor a la hora de respaldar la conducta de Gonzalo Pérez Jácome. De hecho, parece un informe hecho al ‘‘gusto'' del señor alcalde».
Juan Ramón Costas, su autor, dejó la asesoría jurídica municipal, que había dirigido durante una década, en el año 2024, tras obtener una plaza como letrado en el Consello Consultivo de Galicia. Por aquel entonces, Jácome lo despidió en redes sociales dándole la enhorabuena. «Muchos logros de nuestra alcaldía hubiesen sido difíciles sin él», decía el regidor ourensano, que en noviembre del año pasado lo recuperó para el Ayuntamiento al ficharlo para el puesto de libre designación de city manager (coordinador general).