La ola de calor que no lo es pero que se sufre del mismo modo

CARLOs rey, s.l. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

xoán a. soler

Santiago marcó, con 37 grados, la temperatura más alta en 3 años

19 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Que durante tres o cuatro días se den temperaturas mínimas y máximas más altas de normal. Son las condiciones necesarias para que hablemos de una ola de calor como tal, por lo que, estrictamente, en Galicia no estamos viviendo una. Aunque exponerse al sol resulte casi insoportable durante el día, por la noche las temperaturas bajan de los veinte grados, aunque la sensación térmica sea mayor debido al calor acumulado durante el día.

En Compostela se alcanzó una temperatura de hasta 37 grados, la más elevada desde julio de 2013 y la cuarta más alta de la última década. El récord sigue llevándoselo el mes de septiembre de 2006, cuando el mercurio llegó a señalar hasta 39,61 grados. Cabe destacar que en lo que va de 2016 no se habían alcanzado los treinta grados hasta el sábado, cuando llegaron las masas de aire africano que han provocado esta subida de las temperaturas.

Los estragos del calor se hicieron notar en las calles de la capital gallega, donde tanto compostelanos como peregrinos luchaban por hacerse con un hueco en la sombra. En lugar de tomar en el sol en el centro del Obradoiro como habitual recompensa tras haber completado el Camino, los recién llegados se decantaban por refugiarse en los alrededores de la Catedral. «Tuvimos que rebajar el ritmo en los últimos días por el calor y tardamos más de lo esperado», se lamentaba Jason, un peregrino irlandés que llegó un día más tarde de lo previsto al verse obligado a hacer jornadas más cortas.

Adaptarse al calor

Los compostelanos también tuvieron que modificar sus rutinas para adaptarse a las altas temperaturas de ayer, el día más caluroso de lo que va de año. «Fui a hacer la compra antes, que ya sabía que luego iba a hacer calor», relata una señora que ya estaba volviendo a casa con las bolsas del supermercado a las 10.00 horas.

Los médicos recomiendan tener particular cuidado con las personas de grupos de riesgo como ancianos, niños y enfermos crónicos. Destacan la importancia de estar bien hidratados, no salir de casa en las horas más calurosas del día y hacer ejercicio físico intenso. Los peregrinos, que por definición se ven obligados a infringir las dos últimas sugerencias, deberían reducir sus caminatas y no exponerse al sol en las horas centrales del día. En caso de detectar alguno de los síntomas propios de un golpe de calor, como fiebre, dolores de cabeza o mareos, lo más recomendable es acudir al centro médico más cercano.

Se prevé que las temperaturas bajen en los próximos días en toda Galicia. En Santiago, concretamente, se estima que se pasará de una máxima de 37 a 31 grados, según datos de MeteoGalicia. La bajada será progresiva desde hoy hasta el jueves, cuando las máximas habrán descendido unos diez grados. Será el fin de esta, en apariencia, ola de calor.