06 feb 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
El susto del partido lo dio Ebi Ere. El alero estaba disfrutando de sus mejores minutos, con el punto de mira bien afinado. Y, cuando expiraba el primer cuarto, tuvo que ser atendido por los servicios médicos del Unicaja. Sufrió un bajón de tensión que le provocó un mareo. En el mismo Martín Carpena le hicieron pruebas para descartar que pudiese tratarse de un percance mayor. En la segunda mitad del partido pudo volver a la cancha, pero fue ya una presencia casi testimonial. foto LOF