¡Detengan a ese virus!

M. A. F.

SANTIAGO

14 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Actualmente el director más prolífico (y siempre interesante) del cine norteamericano, Steven Soderbergh filma a velocidad de vértigo, lo hace muy bien y además no es derrochón. Por eso la industria de Hollywood le mima y le da ok incluso a sus proyectos más personales, como Solaris (2002), The Girlfriend Experience (2009) y ¡El soplón! (2009), entre los más recientes. Fracasos en la taquilla local aunque hagan caja en la internacional. Actualmente ya tiene listo para estrenar el thriller Haywire y la comedia The Last Time I Saw Michael Gregg, además de otros tres en preproducción. Casi nada... Contagio era un proyecto de tres o cuatro años atrás y lo fue preparando mientras alternaba con otros rodajes.

Va de un tema quizá poco original pero también muy preocupante: un virus letal que propaga una mujer que regresa a Estados Unidos desde Asia. Aquellos que entran en contacto con ella, servirán de correa de transmisión.

A partir de ahí comienza una carrera para detener su macabra trayectoria, la OMS toma cartas en el asunto y los Gobiernos deberán activar sus maquinarias para dar con el antídoto, si es que lo logran. La irrisoria cifra de 60 millones de dólares, el rodaje en varias ciudades de Estados Unidos, Dubái, Japón, Suiza, Gran Bretaña, Brasil, Rusia, Malasia y Hong Kong, y un reparto plagado de estrellas que en algún caso limitan sus apariciones a poco más que cameos, dan a Contagio el empaque de un aparatoso filme de suspense llamado a hacer caja aun a sabiendas de que a Soderbergh se le enfría la máquina de la emoción. Irreprochable factura, como no podía ser menos.

«CONTAGIO» | G.B. | 2010 | Director: Mike Leigh | Intérpretes: Jim Broadbent, Lesley Manville, Ruth Sheen | Drama | 129 min