«¿Esto tiene truco?»

Elisa Álvarez González
elisa álvarez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sorpresa y euforia entre los estudiantes reclutados para viajar a Ibiza de copas

14 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«¿Esto tiene truco?» Eran los primeros comentarios de los jóvenes abordados delante de la biblioteca Concepción Arenal del campus compostelano. Los reclutadores, dieciséis, iniciaron pasadas las doce y media la campaña «Día de los 200» de Ron Barceló, que consiste nada más y nada menos que en sorprender a doscientos chicos en una ciudad y decirles si quieren irse inmediatamente a pasar la noche a la mítica discoteca ibicenca de Pachá.

La campaña comenzó al mismo tiempo en el Campus Vida y en el Campus Norte, así como en Valencia. En total, Ron Barceló reclutó a 400 jóvenes, 200 en cada ciudad, que solo necesitaban tener su DNI a mano y ningún plan mejor para la noche. Sergio Crespo, Nicolás Rodríguez y Yaiza Cuba fueron de los tres primeros en unirse a la fiesta. Estudian Odontología y Medicina y estaban en la biblioteca cuando les ofrecieron coger un vuelo directo a la isla pitiusa. Como no empiezan los exámenes hasta el 9 de junio, «ni nos lo pensamos, la propuesta es una locura». Un plan tan imprevisto exige anular agendas y Nicolás, por ejemplo, no pudo asistir a un cumpleaños en Vigo, «pero mis amigos lo entendieron perfectamente», bromeaba.

Nacho, David, Jeisson, Álvaro y Ernesto tampoco se lo pensaron mucho. Un amigo les comentó cuando salían de la biblioteca que regalaban viajes a Ibiza: «No lo dudamos, los exámenes no los empezamos hasta dentro de una semana y solo hemos avisado a nuestros padres para que supieran que no íbamos a comer», comentan. Los padres fueron el impedimento para Ariadna, de Magisterio, y sus amigas. Son de Santiago y sus progenitores consideraron que era una locura un avión de ida y vuelta en doce horas.

En principio los responsables de la organización aseguran que no establecen ningún filtro a la hora de seleccionar a los candidatos, salvo que se mantenga el equilibrio de chicos y chicas y que no sean grupos excesivamente grandes que no se relacionen con el resto de los jóvenes. En ocasiones fueron los chicos los que consideraron demasiado aventurero irse a Ibiza con lo puesto, pero en otros las circunstancias se alían en contra del destino. Ana, Noelia e Irene, alumnas de Psicología, intentaban convencer a uno de los organizadores que las dejase unirse en el hotel en el que se celebraba la comida, o bien directamente en el aeropuerto, ya que a las dos en punto de la tarde tenían un examen tipo test. No hubo forma, «si no aparecéis después impedimos a otras tres personas que vayan», les explicaba Luis.

A las dos se acabó el reclutamiento y todos los jóvenes se fueron a los autobuses. De ahí a un hotel a comer y directamente al aeropuerto. A las siete de esta mañana ya comienzan el viaje de vuelta, pero son jóvenes, y si las locuras no se hacen a esa edad, ¿cuándo entonces?