El chocolate sigue siendo el rey

Patricia Cotón redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

La heladería A Casa do Peregrino solo lleva abierta tres meses en el número dos de la Azabachería, pero ya se ha convertido en uno de los lugares más transitados para degustar los helados artesanos más exóticos. Este negocio tan solo abre de junio a octubre, pero en lo que va de verano y como asegura su dependienta María Taboada, no notaron nada la crisis. La gran variedad de helados, entre los que se pueden encontrar sabores tan atípicos como el mojito, la caipiriña, el arroz con leche, After Eight o queso con melocotón, hace que muchos clientes acudan ya de manera habitual, ante la imposibilidad de encontrar estos sabores en otros lugares. Aún así el helado más demandado sigue siendo el de chocolate tradicional, aunque entre las novedades cada vez coge más filón el de queso con melocotón. Los clientes más habituales son los de Italia que casi siempre piden helado de limón, les siguen los andaluces, catalanes y los de la zona de Levante. Por otro lado los ingleses siempre llegan puntuales a las tres de la tarde para pedir el famoso digestivo After Eight pero en forma helada. Otra de las ventajas de esta tienda es que es de las pocas que posee helados sin gluten ni azúcar para celíacos y diabéticos con sabores de flan, avellanas, chocolate y galletas.

Farggi es una de las heladerías más famosas de Santiago y por la que cada día pasa más gente deseosa de probar alguna de sus especialidades artesanas elaboradas en Barcelona. A pesar de que notan la crisis en el sentido de que se ha vendido algo menos de helado, su dependienta Paula Oliveira afirma que este es un sector en el que los problemas económicos no se notan demasiado, ya que la gente no se suele privar de tomarse un helado. Los sabores más demandados no cambian y siguen siendo el chocolate y el limón y como novedad más destacada esta tienda tiene un helado exclusivo de chocolate con tarta sacher y frambuesa que dan a probar a los clientes que siempre acaban comprándolo. Los helados pueden consumirse, como en todos los sitios, en tarrina o cucurucho pero como Paula asegura que «las mujeres piden más en tarrina y una sola bola para cuidar la línea, los hombres más en cucurucho y con dos o tres bolas». Aunque no tienen productos exclusivos sin gluten ni azúcar, sus sabores contienen pocos aditivos para conservar el más puro sabor tradicional.

El Iacobus destaca en la ciudad por sus helados propiamente italianos, y por su bajo contenido en grasa. La línea no es un problema en este local ya que, mientras la mayoría de los helados normales contienen un 25% de grasas, los que elaboran en Jacobus tan solo tienen un 5%, siendo unos de los más saludables que se pueden encontrar. Destacan los sorbetes de fruta que elaboran con lo básico y sin aditivos, utilizando solo agua, fruta y azúcar de la mejor calidad. El pistacho está causando furor entre los clientes que incluso llegan a pedir tarrinas de 18 bolas con un coste de 25 euros. Manolo es el dueño del local y destaca que aunque el chocolate puro sigue siendo el rey, su dama veneciana, compuesto por vainilla, canela y limón también tiene muy buena aceptación entre los turistas, que han aumentado desde el año pasado. Este local es muy conocido en Compostela y por ello ya tiene clientes fijos que acuden al establecimiento demandando sabores especiales como el bombón Rocher o el de yogur.