Una representación de niños saharauis celebró, en compañía de sus familias acogedoras, un acto reivindicativo a favor de su pueblo en la plaza del Obradoiro
23 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los niños saharauis de vacaciones en Galicia celebraron ayer una jornada especial, con un marcado carácter reivindicativo, en la praza do Obradoiro, donde se dieron cita junto a sus familias de acogida. Al acto asistieron representantes de Solidariedade Galega co pobo Saharaui y de la organizadora del programa Vacaciones en Paz, que estuvieron acompañados de la alcaldesa accidental de Santiago, Mar Martín; la concejala de Educación, Mercedes Rosón; y de la conselleira de Benestar Social, Beatriz Mato. Los niños
llevaban banderas saharauis con mensajes de apoyo al Frente Polisario y el lema de Sáhara libre. Antes de la lectura del manifiesto de apoyo al pueblo saharaui, los pequeños corearon consignas a favor de la liberación del Sáhara y del Frente. Sobre todo los pequeños llamaba especialmente la atención una de las niñas, que se erigió en la encargada de corear las consignas que después eran repetidas a coros por sus compañeros de viaje.
Aunque no todas las familias asistieron a la cita en el Obradoiro, un grupo numeroso procedente fundamentalmente de Santiago y de otros municipios de la provincia de A Coruña y Lugo no faltaron a la jornada. Las familias comentaron la facilidad de adaptación que tienen los niños. «Les cuesta apagar la luz o tirar de la cisterna», comentaba una madre de acogida. Otra decía que «les cuesta entender nuestra forma de gastar el agua». Una familia de Sarria que acoge por segundo año al mismo niño, ahora de ocho años, recuerda que su primera experiencia fue hace cuatro años. La diferencia entre uno y otro es grande, ya que «los que vienen ahora ya tienen muchas cosas aprendidas». Una madre de acogida de Noia, que repite por tercer año, se mostró segura de sostener la experiencia «mientras se pueda; se adaptan muy bien, es una experiencia estupenda». El idioma no representa ningún problema, «entenden todo, non hai ningún problema e incluso agora que é o segundo ano que ven xa empeza a dicir palabras en galego», comentó un padre de Ponteareas. Esta familia se mostró dispuesta a insistir: «Si todo va ben, eu repito».
La madre de acogida de un niño de ocho años, con experiencia durante varios años con otros pequeños, recordó que «el primero vino con la edad confundida, decía ocho pero era de once, y me dio mucha pena no volver a tenerlo, pero este tiene de verdad ocho años y podrá venir más tiempo. Es un chaval tranquilo y se adaptó de maravilla, sin problemas».
Este verano, Galicia acogió a seiscientos niños de municipios de todas las provincias, de los que siete residen con familias de Santiago. Tanto los organizadores como las autoridades reconocieron la importancia de la colaboración de las familias, sin las que sería imposible desarrollar el programa, que permite traer a niños de los campos de refugiados del Sáhara durante dos meses. Los organizadores reclamaron de las autoridades más implicación económica, lo que permitiría incrementar el número de niños que acuden en verano a Galicia. La conselleira de Benestar Social se mostró dispuesta a colaborar desde su departamento para que «sean moitos máis e se para iso ten que estar a Xunta, estará». Sus palabras fueron contestadas con aplausos y vítores por parte de los niños reunidos en la plaza. La alcaldesa accidental de Santiago, Mar Martín, lanzó un mensaje de esperanza: «Espero que pronto vengais como adultos libres». Martín dijo que la elección de la praza do Obradoiro era todo un símbolo, ya que «esta plaza es un punto de encuentro; también es un punto de llegada para todos los que hacen el Camino de Santiago; espero que sea no un fin sino un principio».
En el manifiesto, leído por el representante de la entidad Solidariedade Galega co Pobo Saharaui, se recordó el conflicto del Sáhara Occidental como una «herida sangrante», que comenzó hace 34 años. Se pide que «se adopten medidas urgentes para la liberación inmediata y sin restricciones de todos los presos políticos saharauis que se encuentran en las cárceles marroquíes». En el manifiesto se calificó el acto de ayer como un «acto de solidaridad política, estamos aquí para afirmar que estos niños tienen derecho a recuperar el país que les intentaron robar a sus abuelos». Denunciaron el «saqueo de las riquezas saharauis a manos del invasor marroquí con la colaboración de empresas y Estado. En este saqueo ilegal del banco pesquero saharaui y de las riquezas minerales están participando empresas españolas y gallegas». Por último, insistieron en recordar las «terribles condiciones en los campamentos de refugiados» e instaron a la comunidad internacional a imponer a Marruecos el cumplimiento de las resoluciones de la ONU, «que insiste una y otra vez en el Derecho inalienable que tiene el Pueblo Saharaui a ejercer libremente su autodeterminación».