Ni Arguiñano cocina tan bien

Paula S. Fontáns

SANTIAGO

Los alumnos de la guardería O Bosque de Bertamiráns prepararon distintos postres de su libro de cocina particular

18 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La cocina no tiene edad. Eso es lo que pensó el profesorado de la guardería O Bosque de Bertamiráns cuando decidió preparar las actividades relacionadas con el magosto. Castañas, frutas, chocolate o flan fueron algunas de las recetas que los más pequeños debieron preparar para la fiesta que celebraron el pasado viernes como punto final de un mes dedicado a una de las fiestas más tradicionales de Galicia.

Desde finales de octubre los padres enviaron al centro una receta con alguno producto de otoño que les gustase a sus hijos o que ellos conocieran. Así, de todas ellas se eligieron dos para preparar en el taller de cocina y después compartirla con todos los niños el día de la fiesta final. Todas las recetas recibidas se reunieron en un recetario que se guardó en la guardería como libro de aula, además de colgarlo en la página web del Concello de Ames para que todos los que quieran puedan ver las recetas y si se animan preparar alguna.

Un flan de nueces, una espuma de limón y castañas y una tarta de castañas fueron los platos seleccionados por las tres clases de 2 a 3 años para introducirse en el mundo de los fogones. Por su parte, los niños de 1 a 2 años prepararon brochetas de castañas y fruta con chocolate. «Como son moi pequeniños o que facían era pinchar un anaco de froita ou unha castaña que despois mollaban en chocolate», explican desde el centro.

Además de ejercer de cocineros por un día, los niños también realizaron más actividades desde finales de octubre hasta finales de noviembre, tiempo dedicado al magosto. Los niños mayores fueron de excursión hasta o Pazo da Peregrina, en Bertamiráns, en donde recogieron hojas secas con las que después hicieron murales de otoño y rellenaron varias piñatas con las que jugar. Para los bebés, el profesorado llenó de hojas secas una piscina de bolas que tienen en el centro de forma que los niños pudieron moverse entre ellas, aplastarlas, romperlas o arrugarlas. En el taller de plástica cada grupo realizó, en la medida de sus posibilidades, distintos objetos que después se llevaron para sus casas.

Como colofón a la actividad del magosto, todos los alumnos se reunieron en el patio de la guardería el viernes pasado. Todos probaron los postres preparados por ellos mismos, bailaron y jugaron con las hojas secas al ritmo de la música hasta la hora de comer. Antes de marcharse a sus casas, todos ellos se armaron con escobas y recogedores y limpiaron el patio del centro para dejarlo preparado para el lunes poder jugar en él como todos los días.