«Mucha gente todavía no sabe que estamos aquí»

Paula S. Fontáns

SANTIAGO

La notaría de Ames abrió hace nueve meses en el polígono de Milladoiro

20 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel Romero es desde el 5 de noviembre el notario de Ames, profesión que ejerce desde hace 21 años, los últimos doce en la notaría de Negreira. Empezar desde cero en un nuevo lugar supuso un reto profesional, pero se muestra contento porque «se van cumpliendo los planes y la gente, en general, debe estar contenta porque repite».

-Es la notaría de Ames. ¿Quiere decir que es municipal?

-No. Las notarías dependen del ministerio de Justicia, somos funcionarios públicos.

-¿Qué servicios ofrecen?

-Pues escrituras y pólizas fundamentalmente. De las primeras testamentos, compra ventas, préstamos hipotecarios, declaraciones de obra nueva... Nosotros lo que hacemos es asesorar a las partes cuando vienen a la notaría, redactamos el documento y lo autorizamos.

-¿Por qué en Milladoiro?

-Había que optar por ubicarse en uno de los dos núcleos de población, no podíamos abrir despacho en los dos. Nos inclinamos por Milladoiro pensando que era el mejor sitio en donde se podía dar servicio al público por una cuestión que es importante hoy, como es el aparcamiento. Por eso nos decidimos en concreto por el polígono industrial, aquí atrás hay un aparcamiento al aire libre.

-Llevan muy poco tiempo aquí, ¿acude mucha gente?

-Se van cumpliendo los planes, pero muchos vecinos todavía no saben que estamos instalados aquí desde hace meses. El problema que tenemos es que es una notaría de nueva creación y que no podemos hacer publicidad, como anunciarnos en los periódicos, o cosas de ese tipo. Lo que funciona más bien es el boca a boca. De todas maneras mucha gente ya nos conocía de la época que estuve en Negreira y sabían que veníamos para Milladoiro. Los operadores profesionales, bancos, constructores, etcétera, son conscientes de que estamos aquí y acuden a nosotros. El problema se plantea en que no podemos desarrollar la parte de servicio público que necesita más directamente la gente. Por ejemplo, un señor que esté enfermo , no puede desplazarse y quiere hacer el testamento. No nos llama porque no sabe que estamos aquí. Esa es la parte que, aunque económicamente no sea la más rentable, es quizás la que profesionalmente es más gratificante porque es cuando uno percibe la utilidad que presta.

-¿Por qué decidió cambiarse de Negreira para Ames?

-Profesionalmente me parecía un reto interesante partir de cero en una notaría de nueva creación. A mí me interesa más trabajar en poblaciones como notario único que en grandes ciudades. Es un trato mucho más personal y directo con el cliente. Es mucho más gratificante porque al final, más que clientes, acabas haciendo amigos.