La Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais celebró sus 40 años
05 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cuarenta años, ahí es nada. La historia de la Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais de la Universidade de Santiago está íntimamente ligada a la evolución no solo de la ciudad, sino de Galicia como conjunto humano, social y político. Un acto especial conmemoró ayer el aniversario de un centro que supo capear las vicisitudes para llegar a ser lo que es.
Sobre las doce del mediodía, Maite Cancelo, la decana, hacía de anfitriona y recibía a los numerosos invitados que quisieron estar en la celebración; la agenda impidió la presencia de dos personalidades emblemáticas para el centro, como son el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, o el catedrático de Estrutura Económica Xosé Manuel Beiras. No estaban todos los que eran, pero, sin duda, los que estaban son.
En la puerta del salón de actos, un panel repasaba en imágenes a los diferentes decanos que han estado al mando de una nave que capitaneó, el primero, el desaparecido Carlos Otero Díaz.
Donde más se nota el tiempo pasado es en las orlas recuperadas para la ocasión, las de aquellas primeras promociones donde ya daba clase un Beiras con barba despoblada. Al profesor Miguel Cancio no se le escapa ninguno: «Ahí tienes a Castillo, a Pena Trapero, a Doldán, a Alfonso Carbajo...».
Ya metidos en el acto, Maite Cancelo hizo un repaso por los últimos veinte años de una facultad por la que han pasado cuatro decanos y que ha sufrido dos cambios de planes de estudios y que ahora se adapta al Espacio Europeo de Educación Superior. Aprovechó para dejar caer que las necesidades de espacio del centro con más alumnos de toda la Universidad aún no están cubiertas, y que la falta de profesorado se suple «con voluntarismo».
Antes de que el ex decano Luis Suárez-Llanos realizase un entrañable y también crudo ejercicio de memoria histórica, la vicerrectora de Calidade e Planificación presidió la entrega de varios premios. El Fulget fue para la Asociación de Empresarios del Polígono del Tambre; los galardones a licenciados y doctores con mención extraordinaria los recogieron Romina García Chas, Pablo Durán, Yolanda Martínez y María Dolores Cadabal; y el Premio Calidade e Excelencia Lingüística fue para Fernando Nogueira Varela y para Tania Marcos Alonso.
A continuación, Suárez-Llanos protagonizó una auténtica lección de Historia, luego de un aviso a navegantes: «Hoy no voy a hablaros, para nada, de la letra de cambio».