La gestión y el análisis del impacto ambiental es uno de los campos con mayor futuro para los biólogos
01 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Biólogo especialista en gestión e ingeniería del medio ambiente, Fernando García impartió un curso sobre Avaliación de impacto ambiental tanto a estudiantes de Biología, como a licenciados, técnicos o consultores. Promovido por el Colexio Oficial de Biólogos de Galicia, en el seminario se abordaron las consecuencias sociales y en el ecosistema de proyectos como la construcción de autopistas, parques eólicos, instalaciones acuícolas o infraestructuras ferroviarias.
-¿Cada vez más proyectos obligan a tener un informe de impacto ambiental?
-Hay una normativa dispuesta por la UE, que en un primer momento se refería a grandes infraestructuras y a industrias muy contaminantes como pueden ser las empresas químicas. La legislación en Galicia para la evaluación del impacto ambiental es la misma que en Europa, pero, además, para los proyectos no tan grandes incorpora otra modalidad de informe que es muy similar. -Siempre se habla del impacto de parques eólicos o de acuicultura, pero ¿cuáles son los proyectos que hacen más daño? -Depende de muchas variables, como a quién le vaya a afectar, ya que a veces no es tanto el impacto ambiental como el impacto social, que también hay que valorar. La última novedad de la legislación es precisamente incorporar este impacto en el individuo. -En estos momentos de las obras en marcha, ¿cuál es la más polémica? -No sabría decir, en el AVE hay algunos tramos, como el de Serrabal, que están teniendo mucho impacto, y en este caso social. -¿Y qué propondría? -Personalmente, en este caso plantearía alternativas. -¿Qué riesgos mide un informe de impacto ambiental? -Lo primero es analizar en qué consiste el proyecto. Si va a necesitar mucha agua, hay que vigilar si genera contaminación. Se trata de determinar en qué consiste para ver qué es lo que puede contaminar. Luego hay que ver también dónde se ubica, para averiguar si puede dañar el terreno y proponer medidas correctoras. -¿Son de obligado cumplimiento? -Sí, cuando una actividad requiere este informe, hay que cumplirlo. -¿Y encuentra receptividad en las empresas? -La gente está cada vez más concienciada de que hay cumplir con estos informes. Por ejemplo, empresas que han tenido polémica como Reganosa, estoy seguro de que extreman la vigilancia, ya que saben que hay gente dispuesta a poner una denuncia a la mínima. Ahora no solo las empresas requieren técnicos, sino incluso despachos de abogados y asociaciones de vecinos para saber después si tienen derecho a reclamar. -¿Es, entonces, una de las salidas más importantes para los biólogos? -Ahora mismo creo que sí, la gestión ambiental y el plantear alternativas viables. Los biólogos tienen cada vez más cancha de trabajo porque cada vez más proyectos deben llevar obligatoriamente un informe de impacto ambiental asociado.