Madrugar es uno de los peores tragos para padres e hijos. Hacerlo con la tranquilidad de que los niños estarán bien atendidos y de que estos se libran por unos días de acudir al cole cargados de libros y mochilas es el principal aliciente de los programas culturales de conciliación familiar y laboral puestos en marcha en distintos concellos de la comarca compostelana, además de Ordes.
El pasado lunes y ayer martes, más de doscientos niños empadronados en Ames y Teo de entre 3 y 12 años de edad acudieron cada día al colegio o a la Casa da Cultura de Milladoiro para participar en un sinfín de talleres que se imparten en el tradicional horario escolar.
Esta programación, en la que Ames fue pionera, permite que los inscritos disfruten de actividades culturales durante sus vacaciones escolares cuando estas coinciden con días laborales. Con todo, también acuden aquellos cuyos padres necesitan tiempo libre e inscriben a sus hijos en una actividad, que en el caso de Ames incluye la posibilidad de desayunar a las 7.30 horas y de comer a partir de las dos de la tarde.
Como cada año, Ames es el municipio en el que esta programación goza de mayor demanda. En esta ocasión se han inscrito un total de 160 niños, de los cuales 92 acuden a Milladoiro y los 68 restantes lo hacen a Bertamiráns. Los datos de Teo son igualmente importantes, aunque no tan abultados. En este municipio la programación se reparte en los colegios de A Ramallosa, Os Tilos y Calo. Al primero de estos colegios acudieron un total de 38 niños, frente a los 27 inscritos en Os Tilos y los veinte que acuden a Calo.
Ambas actividades tendrán continuidad el próximo lunes, día 24, dado que esta jornada no es lectiva, pero sí laborable. En eta ocasión, el calendario es más reducido que en años anteriores porque hoy, día 19, es festivo a todos los efectos.