Paco Vilas es un histórico de la cocina compostelana. Su restaurante lleva su apellido y es un lugar de referencia para propios y foráneos. ¿Por qué? El asegura que la cocina tradicional, la que él desarrolla, es la mejor. Ahora, por ejemplo, es época de lamprea y Vilas destaca que ofrece platos de calidad. Y sigue con su tradicional empanada y pulpo diarios, y con sus callos de los jueves.
A Paco Vilas le damos los nuevos utensilios de cocina que promociona La Voz y dice que «son una ganga». De hecho, asegura que los comprará: «Son muy buenos, y el precio... ¡ya me dirás!». Además, opina que, siendo de acero, duran mucho y se pueden lavar sin ningún problema.
«Yo no estoy contra la nueva cocina, pero sigo respetando la tradicional, que es la que nos dio de comer toda la vida y a veces parece que se nos rechaza», defiende. De esta forma de entender la gastronomía cita como ejemplos compostelanos el restaurante Carretas, el Camilo y La Tacita de Juan.
Vilas rechaza las estrellas Michelin y otro tipo de reconocimientos que, opina, «si te las quitan te hacen más daño que el bien que te hacen si te las dan». Considera que esos galardones solo premian a la nueva cocina, pero que no se preocupan por la tradicional. En todo caso, Paco Vilas lo tiene muy claro, donde se ponga una buena empanada, que se quite el resto.