Glauber se considera afortunado porque su lesión pudo ser muy grave

SANTIAGO

18 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Glauber volvió a pisar el parqué del Multiusos Fontes de Sar por primera vez desde la aparatosa lesión que sufrió el sábado en el partido frente al MRA Navarra. La sonrisa que habitualmente acompaña sus alocuciones esta vez era también un gesto reconfortante de alguien que sabe que las consecuencias pudieron ser mucho peores.

«Me alegro de estar aquí hablando con vosotros». Feron sus primeras palabras en la rueda de prensa en la que explicó el antes y el después del percance. En medio queda una secuencia temporal que no recuerda.

Glauber le pidió a Venancio una copia del partido para poder ver la acción con detenimiento. En su memoria hay datos de los instantes que coinciden con el intento de chilena de Lukaian: «Me acerco con el pecho y lo siguiente que recuerdo es ya en el hospital. A partir del golpe se apaga todo. Me comentaron que en la ambulancia ya decía algo, pero no sé lo que era».

Reviviendo la jugada

El cierre del Lobelle estuvo viendo y reviviendo la jugada una y otra vez durante cerca de media hora. Y tiene claras las conclusiones: «Si lo presencio en directo, lo primero que pienso es que esa persona no sale de esa y, si no, le quedarán secuelas. Gracias a Dios, no ha sido más grave».

Todo eso queda ya en el pasado. Aun nota molestias en la zona cervical, pero confirma que se encuentra muy recuperado respecto a las primeras horas posteriores al percance y confía en poder retirar en breve el collarín que lo acompaña desde el sábado. También espera no sentir mareos.

Empezará por hacer ejercicios en la bicicleta y, si bien está descartado para el encuentro de mañana frente al Móstoles, se confiesa ansioso de poder participar en la Recopa: «No sé si estaré en condiciones la semana que viene, pero lo que tengo claro es que quiero viajar con el equipo para ayudar en todo lo posible».

Glauber se confiesa abrumado y agradecido por la ingente cantidad de mensajes y muestras de cariño que le han llegado estos días. Y tiene un apartado especial para Lukaian, causante involuntario de la lesión: «Se portó muy bien. Nos conocemos de Brasil y se puede decir que tenemos un vínculo de amistad. Es una gran persona y sé que en aquel momento se quedó muy dolido y preocupado».