El tirón del Ikea de Oporto deja a Santiago sin furgonetas de alquiler los fines de semana

SANTIAGO

Los clientes de la cadena sueca organizan ya visitas con vistas a los días festivos del próximo puente de la Constitución

02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Un gigante sueco está desbordando las reservas de las empresas de vehículos de alquiler, que ven como cada fin de semana la mayoría de su flota de furgonetas se esfuma con un destino claro: Ikea. Los menos toman carretera hacia Asturias, mientras la mayoría se inclina por Oporto al estar a mitad de camino por autopista. Con la opción de alquilar una furgoneta, los compostelanos suman al ahorro en el precio de los muebles unos cuantos euros más en el coste de entrega. Alquilar un vehículo con capacidad puede oscilar entre 66 y 106 euros, dependiendo del tamaño del vehículo. En la empresa Gali Rent, el puente de la Constitución llevará hasta Oporto sus veinte furgonetas y «más que tuviera». Otras empresas de la ciudad como Autos Brea también confirmaron que el puente se presenta como «bueno». Otros portavoces de empresas de alquiler comentaron que «resulta difícil saber si van a Oporto a Ikea o dar una vuelta». Los seguidores de la cadena sueca de muebles y demás enseres para el hogar no cesan de crecer. Si hace algunos años los compostelanos estarían a estas alturas del año esperando para disfrutar de un destino turístico en el puente de la Constitución, desde el pasado mes de julio aquellos que precisan comprar los muebles para su nueva vivienda tienen en estos días festivos en Galicia y laborales en Portugal una oportunidad única, especialmente teniendo en cuenta que la paga extraordinaria de diciembre está próxima. La fiebre por el mueble sueco no es una epidemia que afecta solo a los compostelanos. Bien al contrario, buena parte de Galicia está sumida en la misma pandemia. Ikea se ha convertido en los últimos meses en un referente para adquirir todo tipo de muebles a precios muy bajos. Y, de paso, como en todas las grandes áreas junto a los productos que inicialmente motiva el viaje se adquieren otros muchos, entre los que destacan fundamentalmente vajillas o ropa para la casa (sábanas, mantelerías, cortinas). Para los sectores críticos con Ikea, la baza de la calidad es la herramienta empleada para luchar contra la Ikeamanía. Sin embargo, los defensores del gran hipermercado del mueble aseguran que, a igual calidad, el ahorro puede suponer un mínimo del 50%. Un comprador de este comercio luso comentó que «si tengo 3.000 euros para muebles, allí compró el doble de los que compraría aquí». Los muebles Ikea ya están presentes en muchos de los pisos alquilados a estudiantes en la ciudad, pero también en buena parte de los inmuebles adquiridos o alquilados por jóvenes parejas. Una clara desventaja de la firma Ikea frente a las empresas de muebles de la ciudad es el montaje de los muebles, que corre por cuenta del comprador. Un consejo práctico para aquellos que tengan previsto adquirir sus muebles: compren un atornillador eléctrico para evitar quedarse sin manos al final de la jornada de montador.