Llora el cielo, ríe el comercio

M. Cheda

SANTIAGO

En una semana ha caído sobre Santiago más agua que en las 15 anteriores; además, se han medido la primera, segunda y novena temperaturas más bajas desde marzo del 2006

24 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Fue hace nada. Como ahí a la vuelta, apenas el viernes pasado. El pequeño comercio lamentaba un insufrible tiempo loco, las repercusiones de una estación antesala del invierno y, sin embargo, con más pinta de primaveral que propia del otoño. En comparación con la misma temporada del 2006, los tenderos cifraban en un 30% el descenso de la facturación en locales de complementos y textiles, así como en zapaterías. Además, exigían a la Xunta un retraso en el inicio de las rebajas y confesaban haber tenido que recurrir a líneas de crédito para limpiar de telarañas la caja de registrar. No había quien vendiese un chubasquero, quien despachase una trenca. O sea, miraban hacia arriba y maldecían. Maldecían en Malpica, Ribadeo, Vigo y Ourense, como también maldecían en Compostela, maldiciendo a un cielo que brillaba y ni una lágrima parecía querer llorar.

Pero clamar y virar las tornas fue todo uno. Han llegado las nubes negras. Y el frío. De hecho, ayer se registró en Santiago la tercera temperatura más baja de los últimos 302 días. Asimismo, solo a lo largo de la última semana ha llovido tanto como en las quince precedentes, incluso un 0,2% más.

De acuerdo con el termómetro de aire emplazado en la estación del campus sur que gestionan los técnicos de MeteoGalicia, a las 8.10 horas de ayer, el mercurio cayó hasta los 2,1 grados centígrados, el nivel menos elevado desde el 21 de enero del 2007, si se excluyen del análisis los valores alcanzados el sábado 17 (-0,1) y el domingo 18 (-0,2) de este mes. Además, dentro del ránking de mínimas de los 626 días transcurridos desde el 7 de marzo del 2006, esa marca de 2,1 ocupa el puesto noveno, mientras que el primero y el segundo corresponden a los 0,2 y 0,1 negativos detectados el fin de semana pasado.

Casi 52 litros por metro

A la par que las bufandas, los compostelanos han comenzado a rescatar los paraguas del armario. No en vano, entre el sábado anterior y este viernes, sobre la capital cayeron 51,7 litros por metro cuadrado. Suman 0,1 más que los recogidos del 2 de agosto al 16 de noviembre. Traducción: la ciudad acaba de recibir ahora las mismas precipitaciones que entonces, pese a tratarse de un período de tiempo 15,4 veces más corto que aquel, de 7 jornadas contra 108.

Si no fallan los predictores de la Administración autonómica, el ambiente continuará algo fresco hoy, con máximas de once y mínimas de tres, así como mañana, aunque menos. Eso sí, serán 48 horas de nuevo secas, o casi. Porque, a lo sumo, el domingo podrían juntarse cuatro gotas, «chuvascos moi febles tipo orballo», que dicen los expertos.